Un requerimiento lioso

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Germu00e1n Pinto


Está en el Congreso el proyecto de ley que establece la obligación a los bancos de informar al Servicio de Impuestos Internos (SII) los abonos por montos superiores a 1.500 UF, que realicen sus clientes en sus cuentas corrientes, de ahorros, cuentas comerciales y similares, ya sean por periodos diarios, semanales o mensuales.

Esto se aplica para clientes personas naturales, jurídicas y patrimonios de afectación con domicilio y residencia en Chile.

Esta medida rompe el secreto y reserva bancaria que está consagrada en nuestra legislación que es la materialización del respeto a la propiedad privada, principio que tiene sus orígenes en las raíces más profundas del liberalismo. Sin embargo, en palabras de los políticos que patrocinaron este proyecto, es necesario dotar al SII de nuevas y más eficientes herramientas para combatir la evasión y la elusión tributaria, especialmente en estos momentos en que es urgente aumentar las arcas fiscales para satisfacer las ingentes necesidades sociales que se demandan, como también para proveer de recursos futuros al Fisco para poder ayudar a los millones de trabajadores que han retirados constantemente los 10% de sus fondos de pensiones y que recibirán paupérrimas pensiones cuando jubilen.

Esta medida está dentro del conjunto de proyectos desesperados que la autoridad está implementando como la eliminación de exenciones tributarias que este lunes presentará el Gobierno, las cuales tienen una mirada positiva y una negativa.

Es evidente que el Servicio tiene que contar con la información suficiente para conocer todas las acciones que realizan los contribuyentes, pero considerar que toda operación por sobre las 1.500 UF es sospechosa o asumir que es solapado todo contribuyente que en un día, semana o mes abona sus cuentas con esa suma, es tener una pésima opinión de los contribuyentes y nos considera a todos como potenciales delincuentes tributarios.

Por otro lado, de haber una causa por la cual desconfiar de alguna persona, es posible, en la actualidad, solicitar judicialmente tal ventilación de las cuentas de los contribuyentes.

Sin embargo, mi comentario y reflexión no va por la naturaleza filosófica de la potestad que se le atribuirá al SII, sino que me uno a la voz de destacados asesores tributarios que han manifestado que proveer de este tipo de información al organismo fiscalizador generará mucha carga administrativa a todo tipo de contribuyente, incluso a los mismos políticos que, de constatar un abono en sus cuentas en un corto periodo por más de 1.500 UF, podrán ser merecedores de una observación en sus declaraciones o ser seleccionado para concurrir a las oficinas del Servicio para explicar el origen de tales fondos.

El problema de esto estriba en que el SII no se satisface con una sola declaración verbal de los fondos, sino que es menester aportar documentación fehaciente de tales operaciones, siendo totalmente congruente la recomendación que ya se ha hecho de que las personas naturales lleven algún sistema de contabilidad simplificada para poder responder a requerimientos de la justificación de los fondos abonados en sus cuentas.

Fundamento a esta aprehensión profesional, en las encuestas realizadas, especialmente la efectuada por el Colegio de Contadores de Chile A.G. que consultó a casi dos mil contadores que tienen injerencia en alrededor de 60 mil contribuyentes (por sus clientes), por lo cual sus datos están sustentados por antecedentes robustos.

Esta encuesta reveló la complejidad que resulta dar satisfacción a los requerimientos de información que el SII demanda en sus fiscalizaciones. Ante la consulta de cuánto tiempo demanda el desbloqueo de observaciones del formulario 22 que se ocupa para declarar las rentas anuales de los contribuyentes, el 62,4% de los encuestados señaló que más de 6 meses. Si consideramos que muchos de esos contribuyentes observados tuvieron retenidas sus devoluciones de impuestos por tales observaciones, podemos proyectar la complicación en la liquidez que esto genera en importantes sectores de la economía que podrían verse afectados por esta nueva fiscalización.

Así también, el 55% de los encuestados manifestó que la liberación de las observaciones no es posible realizar a través de la página del SII, debiendo concurrir personalmente a las oficinas para lograr sortear las rémoras en las devoluciones.

El 71,3% también manifestó su opinión de considerar que cada día es más complejo poder realizar las declaraciones y, en especial, las declaraciones juradas.

Si ya existe este nivel de gimoteo gremial, qué podemos esperar si el SII tendrá más información por la cual considerar como sospechoso de incumplimiento tributario a un mayor número de contribuyentes, por el solo hecho de tener abonos por sobre la cota antes señalada, máxime si esta peyorativa connotación solo se morigerará si el contribuyente aporta información fehaciente a través de un mayor control y registro del origen de tales fondos.

Es por lo anterior que considero que, si bien es cierto que necesitamos más recursos fiscales, el pensar que todo contribuyente tiene intenciones evasivas por el solo hecho de tener dinero, resulta ineficiente y redundará en un sistema tributario desapacible para todos los contribuyentes, incluso para quienes realizan cabalmente su cumplimiento tributario.


Prof. Germán R.Pinto Perry

Director Magister en Planificación y Gestión Tributaria

Centro de Investigación y Estudios Tributarios -NRC

Universidad de Santiago