Mario Marcel: retiro del 100% de fondos previsionales significaría retroceder 100 años

|

Mario Marcel

El presidente del Banco Central, Mario Marcel, presentó ayer el Informe de Política Monetaria (IPoM) de junio de 2021, ante la Comisión de Hacienda del Senado. En su exposición, abordó la importante mejora del escenario macroeconómico previsto para el año, las razones detrás del mayor crecimiento proyectado,  las implicancias para la inflación y la política monetaria, y los factores de incertidumbre que prevalecen

Durante su ponencia, señaló que la mayor expansividad fiscal y el alto dinamismo del consumo harán menos necesario que el impulso monetario apoye la recuperación de la economía, por lo que este debería comenzar a moderarse antes de lo previsto en el IPoM de marzo. “Esto permitirá evitar que un aumento de la inflación eleve el costo de la vida y erosione el poder de compra de los hogares más afectados por la crisis”, señaló.

Agregó que, pese a ello, se estima que la TPM permanecerá por debajo de su nivel neutral durante todo el horizonte de política, apuntalando un proceso de recuperación que seguirá enfrentando importantes desafíos.

En la instancia, Marcel sostuvo que “un elemento central de estas proyecciones es la política fiscal, que este año agregará un impulso significativamente superior al contemplado en marzo, considerando los anuncios ya concretados y el gasto adicional que significarán las nuevas medidas de apoyo. Para 2022 y 2023, se asume que no se mantendrá un impulso fiscal masivo como este, dando paso a políticas focalizadas en los segmentos más rezagados y una estabilización de las finanzas públicas”.

Asimismo, destacó que, pese a la recuperación de la actividad y la ampliación de los estímulos fiscales, la percepción económica general empeoró en meses pasados, con expectativas de los consumidores que siguen en niveles pesimistas. “Esto podría explicarse por factores como la evolución de los contagios, las cuarentenas y la heterogeneidad que se observa en la recuperación. Sobre esto último, destaca que el desempeño de parte de los servicios, la construcción y el transporte de personas continúa sin alcanzar sus niveles previos a la pandemia, hito que el comercio y la industria lograron hace seis meses o más. Se suma la mencionada heterogeneidad en el mercado laboral”, indicó.

En particular, señaló que, a pesar de una notoria mejoría de las cifras agregadas de empleo, “hay distintos indicadores que dan cuenta de la fragilidad y heterogeneidad en la recuperación del mercado laboral, cuando ésta tiene todavía bastante por avanzar”, agregando que “los trabajadores de más baja calificación y las mujeres se mantienen como los segmentos más rezagados en la recuperación del empleo”.


Retroceder 100 años

La autoridad también se refirió al proyecto de ley que permitiría retirar el 100% de los fondos previsionales. Según advirtió, la iniciativa "significaría retroceder 100 años en el desarrollo de la seguridad social en Chile. Significaría volver a una época en la que las personas tenían que arreglárselas solas para financiar su vejez o depender de la ayuda de sus hijos o de la caridad pública, pero con una diferencia, en 1920 cuando surgió el sistema de seguridad social en chile, los mayores de 60 años representaban el 0,2% de la población”. Explicó que "los mayores de 60 años representan el 18% de la población. Por lo tanto, la magnitud de este tema no tiene ninguna relación con la que tenía hace 100 años (...) Hacer ese retroceso realmente, para la seguridad social, sería una cuestión muy grave.

Sentenció que “más allá de los impactos en la seguridad social, el costo fiscal o el impacto en la reputación del país”, la medida tendría “efectos económicos y financieros de gran envergadura y para los ahorros de los cotizantes también (…) "una liquidación del 100% de los fondos de pensiones representaría un shock de enormes proporciones para el mercado de capitales local. Los fondos de pensiones equivalen al 80% del Producto (Interno Bruto), por lo tanto, liquidar activos por esa magnitud en primer lugar no existe otro agente en condiciones de comprarlo y en la medida que eso ocurra, los precios de esos activos cambiarían significativamente, generando una situación extremadamente compleja en el sistema financiero, de magnitudes que no hemos visto nunca",


Crisis económica y mujeres


Tal como comprometiera en su presentación del IPoM de marzo, el Presidente del Instituto Emisor abordó el impacto que la crisis económica ha tenido en las mujeres en Chile. Marcel comentó a los senadores que las mujeres “perdieron más de 930 mil puestos de trabajo entre febrero y julio de 2020, señalando una desigual distribución de las consecuencias de la crisis”.

Agregó que parte de este efecto se explica por el lado de la demanda laboral, dado que el shock generado por el Covid-19 y las restricciones sanitarias incidió más fuertemente sobre sectores (servicios personales, comercio, restaurantes y hoteles) y modalidades de trabajo (cuenta propia, servicio doméstico) que emplean en mayor medida a mujeres.

“No obstante, tan importante como lo anterior, es el lado de la oferta. Esto se refleja en buena medida en que la crisis no solo vino acompañada de un aumento del desempleo, sino especialmente de una caída de la fuerza de trabajo, fenómeno que se ha concentrado especialmente en las mujeres. Es así como entre febrero y julio la tasa de participación femenina se redujo desde 53 a 41%, ubicándose en la última medición (febrero-abril 2021) en 46%”, indicó Marcel.

En este contexto, señaló que la tasa de participación femenina ha retrocedido diez años respecto de los avances que había tenido el mercado del trabajo. Asimismo, advirtió que “la salida abrupta, prolongada y traumática de cientos de miles de mujeres del mercado del trabajo en 2020 tiene efectos económicos, sociales y culturales que pueden extenderse mucho más allá del ciclo normal, y convertirse en un cuello de botella para una recuperación robusta, sostenida y equitativa de la economía”.

Marcel sostuvo que la menor participación de las mujeres en el empleo remunerado no significa que ellas hayan reducido sus responsabilidades ni su aporte al país. “Como contraparte de la caída del empleo remunerado hay un aumento del trabajo no remunerado en el hogar, agregando a este respecto que, en tiempos de mayor normalidad macroeconómica, su valor se estimaba cercano a 21% del PIB. De esta cifra, alrededor de dos tercios era producido por mujeres. Datos preliminares indican que, en el 2020, el valor del trabajo no remunerado en el hogar se habría incrementado a 26% del PIB, según los cálculos del Banco Central. Este aumento habría recaído mayoritariamente sobre las mujeres, las que aportaron más del doble que los hombres en dicho incremento”, sostuvo.

Respecto a las expectativas de las mujeres para retornar a la fuerza de trabajo, la autoridad dio cuenta de tres visiones que se detectan al respecto: aquellas que esperan retornar al mercado laboral una vez que se normalice la situación sanitaria; aquellas que creen que no volverán a la fuerza de trabajo, siendo esta expectativa más recurrente en mujeres de mayor edad; y aquellas que esperan retornar al mercado laboral, pero en puestos de trabajo más flexibles que les permitan compatibilizar su trabajo en la ocupación con labores de cuidado.

La presentación se llevó a cabo a través de una videoconferencia desde el Banco Central. Junto con Marcel, en la instancia participaron también el Vicepresidente, Joaquín Vial; los Consejeros Pablo García, Alberto Naudon y Rosanna Costa; y los Gerentes de División de Política Monetaria, Política Financiera, Mercados Financieros, Estadísticas y Asuntos Institucionales, Elías Albagli, Solange Berstein, Beltrán de Ramón, Gloria Peña y Michel Moure, respectivamente.

Ipom Crecimiento junio