Terminar con las desigualdades

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Alfredo barriga (columnista)

Tienen razón quienes reclaman por la desigualdad. Tenemos el peor índice de Gini de la OCDE. Pero la solución no está en el Estado sino en las empresas, y en particular, en que se comience de verdad a mejorar los sueldos de su gente, mejorando su productividad.

Hace casi 100 años atrás, Henry Ford dijo algo de sentido común: “Tengo que pagar buenos sueldos a mis trabajadores, para que puedan comprar mis automóviles”. Tuvo la visión de que para ampliar el mercado los trabajadores debían cobrar más, y pudo pagarles más porque aumentó su productividad.

Hoy este razonamiento viene al caso. La “Teoría del Chorreo”, que reduciría la brecha de desigualdad, no funcionó. Tengo una teoría distinta, en vez de "chorreo", "bombeo".

La Teoría del Bombeo es muy simple: los aumentos de productividad de la empresa hay que “bombearlos” para abajo, mejorando las rentas de los trabajadores en vez de las rentas del capital. A corto plazo tal vez las utilidades no suban, pero a medio y largo plazo el mercado se agranda, las ventas suben y las utilidades también.

La desigualdad deja de ser un tema cuando los que ganan menos pueden vivir con dignidad. La diferencia de ingreso entre Henry Ford y sus trabajadores era, en su tiempo, mucho más grande que la diferencia de ingresos actual en Chile. Ochenta años después Bill Gates dio un paso más. Aparte del buen sueldo, hizo a todos accionistas de Microsoft. Así alineó los incentivos de los trabajadores con los de la empresa. Hoy las empresas más valoradas en el mercado son las que entregan parte de la propiedad a todos sus trabajadores.

¿Cómo hacer más productivos a los trabajadores de Chile? Con más investigación y desarrollo. Desde que tengo memoria el porcentaje sobre el PIB de I+D anda entre 0,31% y 0,36%. Así no se puede. Además, debido a la cuarta revolución industrial, si no mejoran radicalmente esa productividad, están fuera. Por tanto, tenemos una oportunidad - por necesidad - de superar de una vez por siempre la desigualdad económica y la falta de movilidad, que acaban destruyendo el tejido social. La transformación digital de las empresas es el camino para mejorar la productividad de los trabajadores y entregarles mejores sueldos.

John Kennedy dijo una vez que quienes impiden las revoluciones pacíficas hacen inevitables las revoluciones violentas. Estamos frente a una encrucijada, y son los empresarios los llamados a decidir qué va a ser.


Alfredo Barriga

Profesor UDP

Consultor en Transformación Digital