Un estudio español muestra cómo las lesiones en el intestino dejan una huella que acelera la regeneración del tejido

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Un equipo de científicos del 'Programa de Medicina Regenerativa' del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL) de Hospitalet de Llobregat (Barcelona) -RegenBell- ha llevado a cabo un estudio a través del que ha mostrado cómo las lesiones en el intestino dejan una huella que acelera la regeneración del tejido.



El trabajo, publicado en la revista especializada 'Nature Communications' y liderado por el miembro del Centro de Investigación Biomédica en Red de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN), Jordi Guiu, ha analizado el proceso de regeneración tras el daño inflamatorio y ha descubierto que las células epiteliales del intestino disponen de un mecanismo de memoria que les permite conservar un recuerdo molecular de lesiones pasadas.



En este sentido, los autores han recordado que el órgano estudiado "tiene una extraordinaria capacidad de regeneración", y es que "cada día, millones de células de su superficie se renuevan para mantener una barrera esencial para la salud". "Este proceso de renovación constante es especialmente importante porque el intestino está expuesto de forma continuada al estrés mecánico, los alimentos, la microbiota y, en ocasiones, a procesos inflamatorios que pueden dañar sus tejidos", han explicado.



De hecho, han manifestado que "en enfermedades inflamatorias intestinales, como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa, estas lesiones pueden producirse de manera repetida a lo largo del tiempo". Ello obliga al intestino "a activar una y otra vez mecanismos de reparación y regeneración", han sostenido.



Con base en esta información, la investigación ha servicio para comprobar que los episodios inflamatorios dejan una huella duradera en las células intestinales que facilita una respuesta mucho más rápida y eficiente ante futuras lesiones. "Esencialmente, podría decirse que retienen información de experiencias anteriores, aprenden de ellas y adaptan su respuesta regenerativa para optimizarla al máximo", han aclarado.



AFRONTAR MEJOR FUTUROS DAÑOS


"Esto significa que el intestino no vuelve a ser exactamente el mismo después de una lesión", ha declarado Guiu, quien ha añadido que "las células conservan una huella molecular de la inflamación que modifica su comportamiento y las prepara para afrontar mejor futuras lesiones", conclusión a la que se ha llegado tras utilizar modelos experimentales de lesión intestinal y analizar, célula por célula, qué ocurre durante la recuperación del tejido.



De esta manera, se ha constatado que, incluso cuando la inflamación ya ha desaparecido y el intestino parece completamente regenerado, las células conservan cambios en la actividad de sus genes y en la organización de su ADN, huella molecular que actúa como un recuerdo de la lesión anterior y tiene consecuencias funcionales. Así, en los modelos animales estudiados, aquellos que sufrieron una primera lesión se recuperaron más rápidamente al enfrentarse a una segunda.



"No se trata de una memoria en el sentido habitual del término, sino una memoria biológica que queda grabada en el material genético de las células", ha apuntado Guiu, quien ha agregado que "es como si las células hubieran aprendido de la experiencia anterior".



Además, el estudio ha identificado una molécula concreta como una de las principales responsables del establecimiento de la memoria, que es el interferón gamma, tradicionalmente relacionado con las respuestas inflamatorias. Así, cuando el equipo de investigación bloqueó su actividad, gran parte de las ventajas regenerativas adquiridas tras una primera lesión desaparecieron. Con ello, y según los autores, se refuerza la idea de que "la inflamación no es solo una respuesta transitoria al daño", sino que "también puede remodelar tejidos de manera duradera e influir en respuestas futuras".




europapress