Lamenta que el bombardeo alcanzó una escuela usada para repartir asistencia y un refugio para civiles en Zaporiyia
MADRID, 3 Nov. (EUROPA PRESS) -
Naciones Unidas ha condenado este miércoles el ataque perpetrado el lunes por el Ejército de Rusia contra una escuela utilizada como centro humanitario en la provincia ucraniana de Zaporiyia, situada en el este del país y parcialmente ocupada en el marco de la invasión desatada en febrero de 2022, que ha dejado al menos 31 muertos, según el último balance oficial.
El coordinador humanitario de la ONU en Ucrania, Matthias Schmale, ha resaltado en un comunicado que la mayoría de las víctimas son "residentes locales que acudieron a la escuela local para obtener ayuda y empleados de la administración local", antes de agregar que ataques posteriores lanzados contra el lugar mataron también a dos rescatistas y cuatro policías.
"Cerca de 50 personas siguen desaparecidas y podrían estar atrapadas bajo los escombros, mientras continúan las operaciones de rescate", ha dicho Schmale, quien ha trasladado sus condolencias a los familiares de las víctimas, "cuyas vidas han quedado rotas por estos ataques", que alcanzaron "tanto la escuela usada para distribuir ayuda como un refugio para civiles".
En este sentido, ha recalcado que "las personas que viven cerca de la línea de frente ya sufren unas condiciones inmensamente difíciles". "La posibilidad de ser asesinadas cuando buscan asistencia esencial o refugio es horrible", ha lamentado, al tiempo que ha reiterado que "los civiles que buscan apoyo y los trabajadores de emergencia que acuden al rescate nunca deben ser un objetivo".
"Las instalaciones civiles, incluida la ayuda humanitaria, deben ser respetadas y protegidas, en línea con el Derecho Internacional", ha zanjado Schmale, después de que el gobernador de Zaporiyia, Mijailo Semikin, denunciara que Rusia "atacó de forma insidiosa" el lugar usando "bombas guiadas FAB-500" y bombas "FAB-3000", destinadas a "destruir fortificaciones de hormigón de gran resistencia y búnkeres".
Semikin ha destacado que una de estas bombas provocó el derrumbe de un "centro subterráneo" en el que había personas que habían ido "en busca de ayuda". Así, ha apuntado que estas personas "no acudieron a una instalación militar ni a una posición de combate, sino a un lugar donde esperaban recibir apoyo".
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, habló el lunes de ataque "absolutamente horrendo" y destacó que "los rusos demuestran una y otra vez que odian a Ucrania, a todo lo que hay aquí". "Si Rusia hubiera querido realmente una desescalada después de Oleshki, era el momento de dar pasos humanitarios. Lo hemos propuesto, pero Rusia sigue matando", señaló, en referencia al alto el fuego local de los últimos días en dicha localidad.