El índice dólar se ha mantenido relativamente estable, con ligeros avances frente a las principales divisas, en un escenario de mayor incertidumbre en los mercados internacionales. La volatilidad del euro, asociada a las preocupaciones sobre la deuda francesa, y las dudas respecto al elevado endeudamiento de algunas compañías vinculadas a la inteligencia artificial, como CoreWeave, reflejadas en la volatilidad de sus seguros contra impago, han favorecido la fortaleza de la moneda estadounidense. Sin embargo, el principal factor de atención durante la sesión será la evolución del conflicto geopolítico, especialmente después de que el petróleo superara los 110 dólares por barril, acercándose nuevamente a los máximos registrados tras el inicio de la guerra y aumentando las preocupaciones sobre una escalada de las tensiones internacionales.
Este escenario ha generado una mayor presión sobre las monedas emergentes, entre ellas el peso chileno, que mantiene una tendencia de debilidad frente al dólar. En el ámbito local, los indicadores económicos no presentan grandes cambios, mientras que el cobre ha encontrado cierto respaldo en la mejora de los datos económicos de China, aunque su cotización continúa relativamente estable. En consecuencia, esperamos que el tipo de cambio siga condicionado principalmente por los acontecimientos geopolíticos y la evolución del dólar a nivel global, con un rango de referencia para la sesión entre los $976 y $986 por dólar.
Por Ignacio Mieres,
Head of Research de XTB