El pleno del Parlamento Europeo ha reclamado este martes que la Unión Europea pueda restringir determinadas exportaciones de materiales estratégicos para evitar que salgan del territorio comunitario recursos que podrían reciclarse y reutilizarse en la industria europea, además de crear un organismo especializado en gestionar las reservas y coordinar las compras conjuntas de materias primas esenciales para sectores como la fabricación de baterías, vehículos eléctricos, componentes electrónicos y equipos de defensa.
Así lo recoge un informe aprobado por el pleno de la Eurocámara, reunido en Estrasburgo (Francia), con 470 votos a favor, 83 en contra y 108 abstenciones, en el que los eurodiputados plantean reforzar la legislación europea sobre materias primas críticas mediante nuevas medidas para impulsar su extracción, procesamiento y reciclaje dentro de la UE, con el objetivo de reducir la dependencia de proveedores extranjeros y evitar interrupciones en el suministro.
En concreto, los parlamentarios proponen introducir una cláusula que permita a la Comisión Europea limitar, bajo determinadas condiciones, la exportación de residuos y restos de imanes permanentes, utilizados en tecnologías como los motores eléctricos y los aerogeneradores, para garantizar que los materiales recuperables puedan aprovecharse en territorio comunitario.
La iniciativa contempla también la creación de una agencia europea especializada en materias primas críticas, con financiación propia y capacidad para analizar los mercados, anticipar posibles problemas de abastecimiento, organizar compras conjuntas y coordinar la constitución de reservas estratégicas entre los Estados miembro.
Para ello, los eurodiputados defienden que este organismo disponga de recursos suficientes, incluido un fondo de 2.000 millones de euros previsto en la propuesta del próximo presupuesto comunitario para 2028-2034, con el que respaldar proyectos destinados a reforzar la disponibilidad de estos materiales.
El texto plantea asimismo ampliar los mecanismos europeos de adquisición conjunta para facilitar que las administraciones nacionales y las empresas puedan almacenar de manera coordinada recursos considerados esenciales para la actividad industrial, especialmente ante posibles restricciones comerciales o problemas en las cadenas internacionales de suministro.
MÁS CONTROL SOBRE LAS EMPRESAS Y APOYO A LA PRODUCCIÓN
Otra de las modificaciones propuestas consiste en que sea el Ejecutivo comunitario, en lugar de cada Gobierno nacional, la encargada de identificar a las grandes compañías que utilizan materias primas críticas en sectores estratégicos, como la fabricación de baterías, aeronaves, drones, satélites, equipos relacionados con el hidrógeno o microchips avanzados.
Estas empresas quedarían sujetas a determinadas obligaciones para identificar de dónde proceden sus suministros, evaluar los riesgos de dependencia y adoptar medidas que permitan reducir su exposición a posibles interrupciones en el acceso a los materiales necesarios para su producción.
Además, la Eurocámara reclama que Bruselas abra al menos dos convocatorias anuales para seleccionar proyectos estratégicos de extracción, transformación y reciclaje, de manera que las compañías interesadas puedan conocer con mayor antelación los plazos para solicitar el respaldo comunitario.
Los parlamentarios también defienden introducir mecanismos que permitan estabilizar los ingresos de estas inversiones frente a las fluctuaciones de los precios internacionales, mediante contratos que compensen determinadas diferencias entre el precio de mercado y una referencia previamente acordada.
En materia de seguridad, el informe propone recurrir al futuro programa europeo para la industria de defensa con el fin de financiar proyectos relacionados con materias primas indispensables para la fabricación de equipamiento militar y otras capacidades estratégicas.