(www.minsal.cl)
Es un hito para nuestro país y para el sistema de salud público. Se trata de un gran avance en la incorporación de técnicas para la cirugía mamaria, que mejora, considerablemente, la calidad de vida de las pacientes.
Esta intervención se llevó a cabo el pasado 30 de septiembre en el Hospital Clínico Félix Bulnes, cuando se realizó una mastectomía conservadora de pezón, mediante técnica robótica con reconstrucción inmediata.
Se trata de la primera cirugía de este tipo que se realiza en Chile y que contó con médicos especialistas de dos centros hospitalarios de la Región Metropolitana, dando cuenta de un trabajo articulado y de integración de la red pública de salud.
La intervención estuvo liderada por el equipo quirúrgico conformado por el Dr. Víctor Herrera, jefe de la Unidad de Patología Mamaria del Hospital Félix Bulnes y del Dr. Juan Manuel Donaire, especialista del Hospital Barros Luco y Clínica Alemana, además de la Dra. Osmara Gelder, de la Unidad de Patología Mamaria del HFB; y la Dra. Katherine Curí, especialista del Hospital Barros Luco y la Clínica Dávila.
El subsecretario de Redes Asistenciales, Julio Montt, destacó que este paso fue posible gracias al trabajo integrado de la red asistencial.
“Hoy marcamos un hito en la salud pública de Chile con esta primera mastectomía robótica. Este no es el logro de un solo hospital, sino el reflejo del talento colaborativo y de la articulación e integración de la red asistencial, resolviendo casos de alta complejidad con los más altos estándares de seguridad y eficiencia. Aquí, equipos del Hospital Félix Bunes y Barros Luco trabajaron unidos, permitiendo una atención moderna, rápida, humanizada y reduciendo las recomendaciones de una cirugía tan compleja, de días a tan solo 24 horas”, destacó.
La subsecretaria de Salud Pública, Alejandra Pizarro, hizo hincapié en que este paso no es sólo una primera experiencia, sino que refleja la continuidad de un trabajo que lleva varios años. “Es un paso firme y necesario porque abre y continúa nuevas oportunidades de cirugía mínimamente invasiva, no solamente en mama, sino que otras zonas de nuestro cuerpo. Como Ministerio de Salud creemos que es la forma de trabajar, poniendo nuestro mejor esfuerzo, conocimiento, capacidades, al servicio de las personas a quienes nos debemos, por lo que estudiamos, con vocación de servicio público y vocación para sanar y ayudar a nuestra población. Eso es lo que nos debe movilizar, poner a cada paciente, a cada persona, en el centro”, recalcó.
El director del Hospital, Dr. Claudio Montencinos, se refirió al impacto que tiene para la comunidad el poder incorporar avances tecnológicos en la salud pública, como lo fue la llegada del robot Da Vinci al recinto, con el cual se realizó la cirugía.
“Llevar la tecnología a los pacientes nuestros, de nuestra comunidad, a nuestros 500 mil pacientes, al millón 200 mil del Servicio Salud Occidente, es algo tremendamente relevante. Y lo que nosotros queremos es que un concepto como la equidad en salud, que podría ser una mirada ideológica, no lo es; es cómo llevar a nuestros pacientes la mejor tecnología, la mejor atención para la solución de sus problemas que son iguales para todos. Por eso, esto no es solamente un hito, es el primer paso para muchos más en este orden de cosas”, agregó.
El jefe de la Unidad de Patología Mamaria del Félix Bulnes, Dr. Víctor Herrera, destacó que este logro es producto del resultado del trabajo, la dedicación y la convicción de un gran equipo. Asimismo, explicó que el objetivo de esta primera experiencia es evaluar la factibilidad del procedimiento y sus resultados, como parte del proceso que podría permitir avanzar posteriormente hacia un programa de cirugía mamaria mínimamente invasiva en el Hospital.
En tanto, el Dr. Juan Manuel Donaire, detalló cómo funciona una cirugía robótica, cuya tecnología, mínimamente invasiva, permite una mejor recuperación de las pacientes intervenidas.
“El robot siempre mejora la precisión y la visualización. Entrega mejor visión del campo operatorio y con una manera de trabajar donde elimina los movimientos temblorosos del cirujano, donde puede entrar a lugares más pequeños con mayor precisión. La cirugía mínimamente invasiva va de la mano también de tratar de preservar la mayor cantidad de estructura, resecando solo la glándula enferma, pero la piel, la areola y pezón, eventualmente nervios, vasos, tratar de preservarlos, de tal manera, de tener una recuperación más rápida y de poder, en ese mismo momento, iniciar un proceso de reconstrucción mamaria”, explicó.
Según los expertos, las mejores candidatas para este tipo de intervenciones son las personas sanas que tienen un alto riesgo de desarrollar cáncer. También, la mama debe cumplir algunas características anatómicas (no muy grande ni muy caída, porque eso requiere otras técnicas reconstructivas). Ahora, si la persona ya desarrolló el cáncer, lo recomendable es que se encuentre en las etapas iniciales, que no tengan mucha cercanía y compromiso hacia la piel o hacia el músculo en la parte posterior.
Adriana Marín Acosta, de 45 años, fue seleccionada para este procedimiento. Según relató, el equipo médico la convocó para explicarle que ella era candidata para el uso de una nueva tecnología.
“Me explicaron que era algo nuevo, seguro y ahí fue cuando me enteré. Medianamente, entendí la información porque no entendí mucho. Yo decía que lo importante es que esté sana. Posteriormente, me llamaron de nuevo, se pusieron en contacto conmigo, y me explicaron qué iba a pasar y aquí estamos”, afirmó Adriana, quien además manifestó su profundo agradecimiento con el Hospital e hizo un llamado a hacerse los controles oportunamente: “Primero que todo, a las mujeres que se evalúen, que no tengan miedo de ir a un médico porque siempre hay como ese temor. Es mejor un diagnóstico temprano. Y mucha gratitud con el Hospital y con Santiago de Chile que, de verdad, me han acogido y me han atendido muy bien”.
Entre los beneficios que tiene una intervención de estas características, destacan las incisiones de menor tamaño, que es una cirugía mínimamente invasiva, que se cuenta con una visión tridimensional durante el procedimiento, por lo que es posible conseguir una mayor precisión en la disección y preservación de estructuras. Además, las pacientes presentan una mejor recuperación posoperatoria, disminuyen las complicaciones, hay una mejor preservación de la sensibilidad de la zona intervenida, y existe la posibilidad de retomar más rápido las actividades habituales.