El gobernador de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, Christopher Waller, ha pronosticado nuevas subidas de los tipos de interés para controlar la inflación, que cumple cinco años y medio por encima del objetivo del 2%, aunque ha asegurado que el banco central estadounidense todavía cuenta con flexibilidad para decidir cuando acometerá el próximo endurecimiento monetario.
"Si los datos económicos siguen siendo los esperados, preveo nuevas subidas de tipos para impulsar un retorno más oportuno de la inflación a nuestro objetivo del 2 %. Sin embargo, existe cierta flexibilidad en cuanto a cuándo se producirán dichas subidas. No es necesario que se produzcan en reuniones consecutivas, pero sí deberían implementarse en un plazo razonable", ha destacado Waller en un evento realizado junto al Banco Central de Turquía en Estambul.
El gobernador de la Fed ha explicado que las condiciones financieras y económicas mostraron un cambio desde la reunión de julio a la de septiembre debido a que quedó claro que la guerra de Irán no acabaría en un futuro próximo, que la IA provocó efectos inflacionistas y que las tensiones comerciales pronosticaban posibles aranceles.
Ante este contexto, Waller ha justificado su voto a favor de subir la tasa de referencia, uniéndose al resto del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), a pesar de sostener a principios de septiembre que optaría por mantener los tipos ante indicios de moderación en la inflación subyacente.
Asimismo, el miembro del FOMC ha aseverado que la actividad económica de Estados Unidos, así como su mercado laboral, se mantienen estables y con buenas perspectivas, mientras los precios siguen disparándose, por lo que no está preocupado acerca de que los aumentos en el precio de dinero perjudiquen a la economía estadounidense.
"En general, los nuevos datos refuerzan mi opinión de que el mercado laboral es estable y la inflación es demasiado alta. Al menos a corto plazo, la política se centrará en el aspecto inflacionista de nuestro mandato", ha sostenido.
POLÍTICA COMUNICATIVA
Christopher Waller ha mostrado su preferencia por que los miembros de la Reserva Federal comuniquen el rumbo anticipado de los tipos de interés a través de señales que revelen la posible dirección, pero que permitan al banco central ejecutar sus decisiones sin ataduras y con flexibilidad.
"Este enfoque proporciona cierta información sobre cuál será la tasa final después del aumento, pero permite que el ritmo y la magnitud de los aumentos dependan de los datos. En resumen, los responsables de la política monetaria podrían indicar hacia dónde se dirigen probablemente, reconociendo al mismo tiempo que no existe un destino final fijo, salvo el logro de la estabilidad de precios y el pleno empleo", ha destacado Waller.
La comunicación de la Reserva Federal se encuentra bajo estudio en uno de los grupos de trabajo establecidos por el recién llegado a presidente de la Fed, Kevin Warsh, creados para reformar la institución. Su posición, en cambio, apuesta por reducir la información ofrecida y, de hecho, no ha querido participar en las previsiones sobre los futuros tipos de interés --el conocido como 'dot-plot'-- realizados por miembros de la Fed.