La actividad de la industria metalúrgica metalmecánica mantuvo su trayectoria negativa durante agosto, registrando una caída anual de 2,9% y acumulando un retroceso de 5,6% durante los primeros ocho meses de 2026, según el informe sectorial elaborado por ASIMET. Con este resultado, la industria completa ocho meses consecutivos en terreno negativo y se mantiene 12,4% por debajo del nivel de actividad registrado en 2018. Para el cierre del año, se estima una contracción cercana al 5%.
El desempeño muestra diferencias importantes entre sus distintos subsectores. De las nueve actividades que componen la industria, solo dos presentan crecimiento entre enero y agosto: construcción de buques y embarcaciones, con un aumento de 27,9%, que aportó 1,1 puntos porcentuales al resultado sectorial, e industrias básicas de hierro y acero, que creció 2,9%, aportando 0,2 puntos porcentuales.
Entre los mayores retrocesos se encuentra la fabricación de productos metálicos para uso estructural, tanques y generadores de vapor, que cayó 16,7%, y fabricación de aparatos de uso doméstico, que cayó 29,4% en el periodo, asociada al cierre de operaciones de una empresa relevante que pasó a desarrollar actividades de importación y comercialización.
“Los números muestran que seguimos atravesando un período complejo, pero también hay elementos que permiten mirar hacia adelante con mayor optimismo. La industria metalúrgica metalmecánica cuenta con capacidad instalada, empresas con experiencia, capital humano calificado y capacidad de incorporar tecnología y adaptarse a las necesidades de distintos sectores, por lo que está en condiciones de responder cuando se recupera la inversión. Si durante los próximos meses se concretan proyectos que hoy están en distintas etapas de desarrollo, podemos comenzar a ver un cambio de tendencia en la actividad”, señaló el presidente de ASIMET, Fernando García.
Inversión será determinante para la recuperación
Desde ASIMET señalan que hacia el cierre del año podría observarse una recuperación gradual, impulsada principalmente por proyectos de inversión pública asociados a infraestructura y energía. Sin embargo, para consolidar un cambio de ciclo será fundamental que a estos proyectos se sume una mayor inversión privada y público-privada.
“La inversión pública puede contribuir a generar un impulso inicial para la actividad, pero para que la recuperación sea sostenible necesitamos que vuelva a crecer también la inversión privada. Esa combinación puede crear una demanda más permanente para la industria y permitir que las empresas amplíen su producción, contraten y vuelvan a invertir”, señaló Fernando García.
El dirigente gremial agregó que “la clave ahora es destrabar y agilizar la tramitación de los proyectos que están en distintas etapas de desarrollo, sean públicos, privados o público-privados, para que pasen a la ejecución y, al mismo tiempo, crear las condiciones para que nuevas iniciativas privadas puedan avanzar. Así podremos comenzar a revertir el ciclo negativo que ha experimentado el sector”.
Exportaciones muestran mayor dinamismo
En materia de comercio exterior, el comportamiento del sector presenta una evolución más favorable. Entre enero y agosto, las exportaciones de la industria metalúrgica-metalmecánica alcanzaron US$ FOB 1.764,9 millones, registrando un crecimiento de 7,6% respecto del mismo período de 2025.
Perú concentró el 16,3% de los envíos, seguido por Estados Unidos, con 10,8%, y Argentina, con 10,7%. Entre los principales productos exportados destaca el alambre de cobre, con US$ FOB 229,5 millones, equivalente al 13% de las exportaciones, aunque registró una disminución de 16,2% respecto de igual período del año anterior.
En contraste, las importaciones alcanzaron US$ CIF 16.198 millones, con una caída de 3,7% frente a enero-agosto de 2025. China continúa siendo el principal origen de las importaciones, con US$ CIF 5.927 millones, equivalentes al 36,6% del total.
“El dinamismo de las exportaciones demuestra que nuestras empresas tienen capacidad para competir y encontrar mercados fuera de Chile. El desafío es aprovechar esa capacidad y, al mismo tiempo, recuperar el mercado interno mediante una mayor inversión. Si logramos combinar ambos factores, podemos volver a darle a la industria un papel más relevante en el crecimiento del país”, concluyó Fernando García.