Europol ha instado a organizaciones y legisladores ha prepararse para la computacion cuántica, una tecnología sin fecha concreta de llegada pero cuyas capacidades podrán romper la criptografía que actualmente protege datos y carteras digitales.
La computación cuántica, en la que trabajan firmas como IBM y Fujitsu, podrá resolver problemas complejos, como el descubrimiento de nuevos materiales y fármacos, mucho más rápido en comparación con la capacidad de procesamiento actual, lo que plantea también preocupaciones en materia de ciberseguridad.
Pese a que se desconoce "el momento en que se implementarán esas capacidades", la agencia policial europea ha presentado dos informes que abordan los desafíos de seguridad que plantea la computación cuántica, en tanto que será capaz de romper la encriptación que actualmente protege los servicios digitales.
El primero, elaborado por el Centro Europeo de Ciberdelincuencia de Europol, se centra en las implicaciones que esta tecnología tendrá para los activos digitales, e identifica como principal punto vulnerable las claves criptográficas utilizadas para controlar las carteras de criptomonedas y autorizar las transacciones.
"Un ordenador cuántico lo suficientemente potente podría derivar una clave privada a partir de una clave pública expuesta, lo que potencialmente permitiría a un atacante transferir fondos sin el permiso del propietario", explica Europol en una nota de prensa.
Ante esta situación, destaca la mayor resistencia que ofrecen las funciones 'hash' criptográficas en la integridad de la 'blockchain' frente a los algoritmos de firma digital, y recomienda "una transición gradual a la criptografía resistente a la computación cuántica, respaldada por mejoras en la seguridad de las carteras y la gestión de claves".
El segundo informe aborda el riesgo que esta tecnología tiene para los datos encriptados, debido a que los cibercriminales pueden estar recopilando y almacenando datos que en la actualidad no pueden descifrar, pero que con la computación cuántica podrán hacerlo sin problema, aunque matiza que "no existen pruebas concluyentes de que esta técnica se esté explotando sistemáticamente a gran escala".
Elaborado junto con la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M), señala que la exposición de los datos "depende de los protocolos, las configuraciones y las prácticas de gestión de claves utilizadas".
Con todo, desde Europol entienden que "adaptar los sistemas y coordinar las actualizaciones de seguridad llevará tiempo", y por ello, llaman organizaciones, legisladores y desarrolladores a "impulsar la criptoagilidad de forma proactiva para garantizar que los sistemas puedan resistir y superar futuras amenazas sin comprometer su seguridad".
Algunas empresas, como Apple, Signal y Google han empezado a prepararse para esta amenaza con lo que llaman criptografía postcuántica, es decir, algoritmos criptográficos que se han diseñado para ser seguros frente a los ataques lanzados desde ordenadores cuánticos, que ya aplican en sus servicios de mensajería para garantizar la seguridad de sus comunicaciones.