La divisa local muestra una mayor fortaleza, favorecida por un entorno internacional positivo para las monedas emergentes. El dólar index se modera en una sesión con pocas novedades, mientras que la caída del petróleo por debajo de los 100 dólares y la recuperación del euro han reducido parte de la presión sobre el dólar a nivel global. Este movimiento del euro responde, en parte, a una menor volatilidad en las tasas de interés, después de haber sido uno de los principales factores de debilidad para la moneda europea.
Este escenario ha favorecido los flujos hacia monedas emergentes, que además reciben apoyo de una mejor percepción regional tras las elecciones en Brasil. En este contexto, la dinámica continúa apuntando a una apreciación de las divisas latinoamericanas, lo que podría seguir presionando a la baja al tipo de cambio. De mantenerse estas condiciones, el tipo de cambio podría aproximarse a niveles cercanos a los 960 pesos por dólar.
Por Ignacio Mieres,
Head of Research de XTB