El movimiento se produce en medio de un cobre que continúa firme cerca de US$6,77/lb y, principalmente, de una fuerte caída del petróleo.
El WTI cae hacia US$91–$92 por barril, profundizando el quiebre de soportes relevantes. Detrás del movimiento aparecen expectativas de una posible distensión en Medio Oriente: Donald Trump señaló que estaría abierto a reunirse con el presidente iraní Masoud Pezeshkian durante la Asamblea General de la ONU, mientras el mercado también está incorporando una recuperación parcial de los flujos de petróleo saudíes. Reuters señala que estas expectativas han comenzado a retirar parte de la prima de riesgo incorporada en el crudo.
Para el USDCLP, la caída del petróleo toma especial relevancia porque reduce las presiones inflacionarias provenientes de la energía en EE.UU. y puede aliviar parte de la presión sobre las expectativas de tasas. De hecho, junto con la caída del crudo, hoy también se han moderado los rendimientos del Tesoro estadounidense.
Técnicamente, el USDCLP está respetando completamente el canal alcista que viene desarrollando desde hace meses, llegando ahora a su parte baja en torno a $947. Si el WTI continúa profundizando las caídas y el cobre permanece firme, el quiebre de esta zona podría extender la corrección hacia $940. Por el contrario, mientras $947 logre sostenerse, podríamos ver una reacción desde este soporte. En este escenario, aunque los próximos comentarios de la Fed seguirán siendo relevantes, el comportamiento del petróleo aparece como uno de los principales catalizadores de corto plazo para el tipo de cambio.
Por Lucas Santillán, Analista de mercados de Capitaria .