El tipo de cambio abre la jornada a la baja, en torno a los $954 por dólar, apoyado por un entorno externo más favorable para las monedas emergentes. Tras el dólar alcanzar nuevos máximos la semana pasada luego de la reunión de la Reserva Federal y la subida de tasas de interés, el dólar ha perdido impulso ante la ausencia de nuevos catalizadores durante el fin de semana. A esto se suma una moderación de la prima por riesgo geopolítico, reflejada en la corrección del petróleo desde sus máximos recientes. Aunque persisten interrupciones de suministro, el mercado ha comenzado a incorporar señales de avances diplomáticos en Medio Oriente, especialmente ante la posibilidad de un encuentro entre el presidente de Estados Unidos y el líder de Irán durante la Asamblea General de la ONU. Además, el aumento de los flujos de petróleo en la región ha contribuido a reducir parte de las presiones observadas durante las últimas sesiones.
En el panorama local, el peso chileno también encuentra respaldo en la recuperación del precio del cobre, que vuelve a acercarse a los máximos históricos registrados a comienzos de mes, fortaleciendo uno de los principales soportes externos para la moneda chilena. De esta forma, la caída del tipo de cambio responde a una combinación de menor fortaleza global del dólar, reducción de las tensiones geopolíticas y un comportamiento favorable del cobre. Mientras estos factores se mantengan, el tipo de cambio podría continuar mostrando una presión bajista y buscar estabilizarse en la zona de $950-$954, que mantenemos como la principal referencia de corto plazo.
Por Ignacio Mieres,
Head of Research de XTB