A un año de la intervención del barrio Meiggs, el balance muestra que recuperar los espacios públicos y mejorar las condiciones de seguridad sí es posible cuando existe coordinación, fiscalización y presencia efectiva de las autoridades. El trabajo realizado ha permitido reducir significativamente el comercio ilegal y devolver mayor tranquilidad a comerciantes y visitantes.
Pero Meiggs también nos deja una lección que trasciende sus límites: la seguridad debe ser una prioridad para todos los barrios comerciales del país.
Para el comercio formal, seguridad significa poder abrir las puertas, trabajar y recibir clientes sin temor. Significa proteger a quienes cumplen las reglas y evitar que el comercio ilícito, la falsificación y las economías ilegales terminen apropiándose de los espacios públicos.
El desafío es que los avances no sean transitorios ni que el comercio ilegal simplemente se desplace a otras calles y barrios. La experiencia de Meiggs demuestra la importancia de mantener una presencia permanente, fortalecer la fiscalización y perseguir no solo a quienes venden productos falsificados, sino también a las redes que los abastecen.
Recuperar Meiggs debe ser el punto de partida para una política de seguridad y recuperación de nuestros barrios comerciales a lo largo de todo Chile. Porque proteger estos espacios es también proteger el empleo, la inversión, el comercio formal y la calidad de vida de quienes trabajan y viven en ellos.
Andrés Bogolasky
Presidente AG Marcas del Retail