Pide a sus aliados abandonar las "ilusiones" sobre Moscú y aplicar más sanciones para que se siente a negociar
MADRID, 1 Sep. (EUROPA PRESS) -
Ucrania ha señalado este martes que el presidente ruso, Vladimir Putin, no tiene voluntad de parar la guerra tras la última oleada de ataques lanzada contra el país vecino, que deja al menos doce muertos en bombardeos en una decena de regiones, por lo que ha instado a sus socios internacionales a reforzar la presión sobre el Kremlin para que se siente a negociar.
"Este y otros ataques recientes demuestran que Putin no da ninguna señal de realismo ni de una voluntad genuina de poner fin a una guerra que no puede ni podrá ganar. En cambio, continúa intensificando el terror", ha alertado el ministro de Exteriores ucraniano, Andri Sibiga, en un mensaje en redes sociales en el que subraya que Kiev si está abierta a poner fin al conflicto "basándose en la realidad sobre el terreno y en condiciones justas, y no en ultimátums".
De esta forma, ha recalcado que mientras el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, se abre a reunirse sin condiciones previas en un lugar neutral con su homólogo ruso, "para encontrar soluciones realistas", Putin "sigue escondiéndose de una reunión de este tipo".
Sibiga ha insistido que los socios de Kiev tienen que "abandonar las ilusiones" sobre las intenciones de Rusia ya que "rechaza propuestas de paz justas" y en cambio "apuesta por el terror balístico contra Ucrania". También le ha acusado de usar las próximas elecciones en Estados Unidos y en toda Europa "en su beneficio", al intentar "exacerbar las divisiones internas y desestabilizar la unidad de Occidente".
Y ha reiterado que "no hay alternativa a intensificar la presión sobre Moscú", llamando a que los socios internacionales "incrementen la presión económica sobre Moscú y refuercen la defensa antiaérea y la resiliencia energética de Ucrania de cara al invierno".
El jefe de la diplomacia ucraniana ha incidido así en la adopción de sanciones antibalísticas dirigidas contra la producción de misiles rusos, y que se "retome el trabajo para utilizar plenamente los activos rusos inmovilizados". En cuanto a Estados Unidos, ha considerado "fundamental" la aprobación urgente de la legislación impulsada por el fallecido senador Lindsey Graham para sancionar al Kremlin por la invasión de Ucrania.
A juicio de Sibiga, un refuerzo de la presión obligará a Rusia a tomarse en serio la diplomacia y eventualmente a sentarse a negociar una salida diplomática a la guerra. "Esta demostración de fuerza estadounidense impulsará la diplomacia, enviará al Kremlin la señal de que se acabaron los juegos y obligará a Putin a sentarse a la mesa de negociaciones para poner fin finalmente a este derramamiento de sangre sin sentido", ha expuesto.
Así, ha dicho que "es hora" de que se le haga llegar a Moscú que "fingir que se hace diplomacia ya no funciona".
Este mensaje llega cuando Zelenski mantuvo este lunes contactos con el enviado especial estadounidense, Steve Witkoff, y con el asesor de la Casa Blanca y yerno de Donald Trump, Jared Kushner, sobre las negociaciones para poner fin al conflicto con Rusia.
"Se está trabajando para fijar las fechas de la visita a Ucrania. Un viaje de este tipo resultaría sumamente beneficioso para concretar soluciones en favor de la paz", indicó el presidente ucraniano tras la llamada que llega en pleno recrudecimiento del conflicto con un aumento de los ataques con drones entre las fuerzas rusas y las ucranianas.