Sr Director,
Este año, hemos avanzado en la estabilización económica, pero no en el crecimiento del país. La inflación está relativamente controlada, aunque persiste debilidad en la inversión, el empleo y la productividad. Se proyecta un PIB cercano a 1%-1,2% este año y de 2,3%-2,5% para 2027.
En ese contexto, cobra relevancia el impacto de las medidas tributarias de la Ley de Reconstrucción. La reducción gradual del Impuesto de Primera Categoría puede reducir el costo de capital y mejorar la rentabilidad de la inversión, especialmente en proyectos intensivos en capital y de largo plazo, en minería, energía, infraestructura, industria y construcción.
Sin embargo, el efecto no será automático: la inversión también depende de la demanda, la productividad, los permisos y la estabilidad regulatoria. Por ello, en sectores menos intensivos en capital el impacto tributario será más acotado.
En definitiva, la reforma mejora los incentivos a la inversión, pero no elimina las restricciones que aún la condicionan.
Gustavo Díaz,
Economista,
Instituto Libertad