Los futuros del WTI operan cerca de los US$86,5 por barril, mientras que el Brent se mantiene en torno a los US$94, en un escenario donde las tensiones en Medio Oriente continúan sosteniendo los precios. La falta de avances concretos hacia un acuerdo entre Estados Unidos e Irán mantiene elevada la incertidumbre, mientras que la interrupción de los flujos a través del estrecho de Ormuz sigue generando presión sobre la oferta mundial de crudo.
A este escenario se suma un nuevo ataque de Ucrania contra una refinería de petróleo rusa, aumentando las preocupaciones por eventuales disrupciones adicionales en el suministro y entregando un nuevo impulso a los precios.
De mantenerse las tensiones y sin señales claras de desescalamiento, el WTI podría volver a acercarse a la zona de US$89. Por el contrario, cualquier avance relevante en las negociaciones o una disminución de las tensiones podría reducir la prima de riesgo y llevar nuevamente al crudo hacia niveles cercanos a los US$82 por barril.
Por Joaquín Pantoja,
Analista de Mercados Capitaria