MADRID 19 Ago. (EUROPA PRESS) -
Los rebeldes hutíes de Yemen han informado este miércoles de que sus fuerzas han atacado ocho petroleros saudíes e impedido el paso de otro casi medio centenar por el estrecho de Bab el Mandeb, como parte de su bloqueo naval impuesto al país vecino desde el pasado 20 de julio.
"Desde la declaración del embargo marítimo contra el enemigo saudí el 20 de julio hasta hoy, las Fuerzas Armadas yemeníes han atacado ocho petroleros saudíes: cinco en el mar Rojo y tres en el golfo de Adén y el mar Arábigo", ha precisado en un comunicado su portavoz militar, Yahya Sari.
El representante hutí ha destacado además que la insurgencia ha impedido que 48 petroleros con bandera de Arabia Saudí hayan cruzado el citado estrecho, "34 que no pudieron transitar por el mar Arábigo y el océano Índico" y los 14 restantes que no pudieron atravesar el mar Rojo.
Sari ha destacado el golpe dado a Riad en las últimas semanas, en particular con nueve "operaciones militares" contra los puertos de Yanbu y Jizán y la Provincia Oriental --esenciales en la producciónd de petróleo--, así como contra las ciudades de Najrán y Abha --sede de instalaciones militares--.
A estas se suman otros 14 ataques contra concentraciones de tropas saudíes dentro de Yemen, concretmente en Al Ruwaik, en la provincia yemení de Marib; Al Abr, en la provincia de Hadramut; Al Wadiah --el principal paso fronterizo terrestre entre Yemen y Arabia Saudí-- y Moca, en la provincia de Taiz, los cuales se habrían saldado con "cientos" de efectivos muertos y heridos.
El portavoz militar de los rebeldes yemeníes ha advertido a Riad de que se abstenga de emprender "cualquier escalada", asegurando que "recibirá una respuesta contundente" por parte de los rebeldes, quienes han exigido el levantamiento del bloqueo y el fin de las hostilidades contra territorio yemení.
Asimismo, ha emplazado a los yemeníes que se encuentran en las zonas controladas por las fuerzas del Gobierno reconocido internacionalmente, con su sede en Adén, a que abandonen la zona, alegando que no quieren "atacarlos ni convertirlos en víctimas".