Sr. Director,
A 75 años del Premio Nacional de Gabriela Mistral, vale preguntarse qué lugar ocupan la cultura y el pensamiento crítico en el Estado que construimos.
Chile tiene dos Nobel: Mistral (1945) y Neruda (1971). Mistral fue la primera latinoamericana en obtenerlo. Sin embargo, el Estado la reconoció con el Premio Nacional recién seis años después, tras una intensa campaña pública.
Esa distancia revela que el mundo valoró antes a Mistral que su propio país. Hoy, los debates sobre financiamiento para la investigación en humanidades, artes y ciencias sociales reviven la misma pregunta: ¿qué formas de conocimiento valoramos?
El problema no es solo presupuestario, sino cómo entendemos el desarrollo. Cuando las políticas priorizan crecimiento y productividad por sobre el pensamiento crítico y creativo, el país pierde parte de su capacidad de pensarse a sí mismo.
75 años después, la pregunta persiste: ¿reconocemos a tiempo a nuestros creadores e investigadores, o seguiremos esperando que otros los valoren primero?
Pilar Valenzuela Rettig,
Académica Magíster en Didáctica de la Lengua y Literatura, Universidad Autónoma de Chile