Sr. Director,
La Araucanía tiene una oportunidad que no deberíamos desaprovechar: construir una política regional de turismo clara, técnica y de largo plazo. El turismo ha crecido sostenidamente durante la última década, con tasas promedio anuales de dos dígitos, pero ese desarrollo no se distribuye de manera uniforme. Según datos del INE y SERNATUR, el área lacustre concentra cerca del 50% de los visitantes de la región, mientras la zona costera recibe menos del 2% de las llegadas a establecimientos de alojamiento turístico. Esta diferencia también se refleja en la oferta: la zona lacustre posee 64 atractivos de jerarquía nacional e internacional, mientras la costa cuenta con sólo dos de jerarquía nacional y ninguno internacional.
Esta realidad obliga a reconocer que no todos los territorios tienen las mismas condiciones para desarrollar turismo y, por lo tanto, no parece razonable aplicar las mismas políticas ni distribuir los recursos de manera uniforme. En destinos consolidados, los esfuerzos deberían concentrarse en promoción, protección de los recursos naturales y culturales y sustentabilidad. En territorios con alta atractividad, pero aún poco desarrollados, se requieren proyectos capaces de detonar inversión. Y en aquellas zonas con menor atractividad natural, el desafío debe estar en crear nuevos productos y experiencias que generen razones concretas para visitarlas. Capacitar, promover o apoyar emprendimientos es importante, pero sin atractivos y productos capaces de movilizar visitantes, su impacto será necesariamente limitado.
Desde el mundo privado esperamos que esta nueva política regional se construya a partir de criterios técnicos y de las particularidades de cada territorio. También es necesario distinguir entre política social y política productiva: ambas son legítimas y necesarias, pero persiguen objetivos diferentes. Si queremos que el turismo genere inversión, empleo y mejores condiciones de vida para los habitantes de La Araucanía, debemos focalizar los recursos donde puedan producir el mayor impacto. Una estrategia turística de futuro debe comenzar por reconocer la realidad actual de la región; sólo así podremos transformar su enorme potencial turístico en desarrollo sostenible.
Eugenio Benavente,
Presidente Cámara Turismo de Pucón,
CEO Patagonia Andina