Experto advierte de que síntomas de un ictus como la dificultad para hablar pueden ser confundidos con un golpe de calor

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El neurorradiólogo intervencionista, el doctor Eduardo Bárcena, ha explicado que síntomas del golpe de calor, como "la dificultad para hablar, la pérdida de fuerza en un brazo o una pierna, la desviación de la boca y los problemas de visión", son "compatibles con un ictus y requieren actuar de inmediato".



"El verano favorece una peligrosa confusión", que es la de "atribuir señales de alarma neurológicas al calor o a la deshidratación y retrasar la atención médica", ha alertado al respecto el Grupo Español de Neurorradiología Intervencionista (GENI). Ello se agrava debido al hecho de que en esta enfermedad, "el tiempo es determinante", ha aseverado.



En este sentido, ha indicado que "esperar para ver si los síntomas mejoran puede reducir las opciones de tratamiento y aumentar el riesgo de secuelas". Por ello, ha afirmado que ante cualquiera de estas señales, es preferible llamar al 112 que acudir por cuenta propia al hospital, y es que los servicios de emergencia pueden orientar sobre los siguientes pasos y activar el protocolo asistencial más adecuado.



"Para tratar un ictus es imprescindible conocer qué tipo de paciente es, la gravedad de la situación y realizar previamente una técnica de imagen que permita planificar el tratamiento", ha profundizado el miembro de esta organización, el doctor Manuel Requena, quien ha explicado que "una vez finalizada la intervención, el paciente necesita recibir los mejores cuidados posibles para favorecer su recuperación".



Por su parte, el miembro del Hospital General Universitario de Castellón, el doctor Antonio Lorenzo, ha indicado que "la estenosis carotídea, un estrechamiento de las arterias carótidas, es responsable de entre el 10 y el 20 por ciento de los ictus isquémicos". "En estos pacientes existen técnicas de revascularización, como la endarterectomía carotídea, el 'stent carotídeo' o la revascularización transcarotídea, que pueden contribuir a reducir el riesgo", ha explicado.



Con todo ello, el GENI, que ha recordado que cada año 120.000 personas sufren un ictus en España y unas 25.000 fallecen, ha llamado a reconocer los síntomas y actuar con rapidez. De cualquier forma, ha subrayado que "una parte importante del riesgo de ictus puede prevenirse", para lo que es necesario "evitar el tabaco; limitar el consumo de alcohol; controlar la tensión arterial, el azúcar y el colesterol; cuidar la alimentación, y mantenerse físicamente activo".




europapress