El presidente de EEUU anuncia que recurrirá el fallo ante el Supremo
MADRID, 7 Ago. (EUROPA PRESS) -
El Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos ha dictaminado este viernes que el presidente Donald Trump deberá pedir la autorización del Congreso para construir el enorme "salón de baile" que quiere levantar donde antes se encontraba el ala este de la Casa Blanca.
Los magistrados de la corte, en una sentencia promulgada con dos votos a favor por uno en contra, estiman que la construcción del salón de baile "es una decisión del Congreso y no una cuestión unilateral del Ejecutivo".
Los demandantes que exigían la suspensión de las obras, representados en el Fondo Nacional para la Preservación Histórica, han demostrado "de manera convincente" que en ningún momento el Congreso ha cedido su autoridad para que el Ejecutivo "rediseñe o reconstruya la Casa Blanca, que es la Casa del Pueblo, para satisfacer los deseos de algún presidente en particular", en referencia a Trump.
El mandatario ha reaccionado con un extenso mensaje en sus redes sociales donde considera que se trata de una sentencia "injusta (que) debe ser revocada en su totalidad por el Tribunal Supremo". "La apelaremos inmediatamente al Tribunal Suprema", ha anunciado.
"La resolución que es totalmente errónea en cuanto a la cuestión fundamental de la legitimación, de la que carece el demandante, pone gravemente en peligro la vida y el bienestar de las personas que trabajan y que trabajarán en la Casa Blanca, así como la vida de todos aquellos que la visitan, como jefes de Estado y otros dignatarios", ha advertido.
El magnate republicano ha asegurado que "todo el complejo está en gran parte construido" y ha reiterado de que las obras no supondrán "ningún gasto" para los contribuyentes.
Trump concibe el "salón de baile" como el símbolo de su paso por la Casa Blanca; una obra cuyo presupuesto estimado ha ido subiendo con el paso de los meses. Una estimación de un contratista publicada en junio por el 'Washington Post' hablaba de un presupuesto provisional de 600 millones de dólares (poco más de 519 millones de euros).
El presidente de Estados Unidos asegura que la monumental obra no costará un céntimo a los estadounidenses y será financiada por amigos del mandatario, como Jeff Bezos, CEO de Amazon, pero el documento del diario norteamericano apuntaba que la mitad del prespuesto podría proceder de impuestos.