​Instituto Libertad: Combustibles frenan la inflación en julio, pero persisten las presiones de precios internos

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Gustavo Diaz

De acuerdo con un análisis del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la inflación en julio acusó una variación de 0,1%, ubicándose en línea con las expectativas del mercado, en el que se esperaba una variación en torno a 0,2% en el mes. Con el dato de julio, la inflación en doce meses se ubica en 3,5%, manteniéndose por sobre el techo del rango de tolerancia del Banco Central, y acumulando en el año una inflación de 2,9%. 


El economista del Instituto Libertad, Gustavo Díaz, explicó que se observa que la principal incidencia negativa provino de la división de transporte, cuyos precios registraron una caída mensual de 3,5%, explicada fundamentalmente por descensos en los precios de los combustibles para vehículos personales (-9,2%), que aportó -0,396 puntos porcentuales (pp.). De los 25 productos que componen la división, once consignaron bajas en sus precios, destacando gasolina (-8,5%), con una incidencia de -0,317 pp. y petróleo diésel (-13,5%), con -0,079 pp.


Por otra parte, entre las divisiones con aumentos en sus precios, destacaron alimentos y bebidas no alcohólicas (0,7%) con 0,153 puntos porcentuales (pp.), y vivienda y servicios básicos (0,7%) con 0,120 pp. Mientras, el IPC sin volátiles aumentó 0,5% mensual y el IPC sin alimentos ni energía registró un dinamismo de 0,4%. Esto sugiere que, por ahora, no existe una propagación inflacionaria generalizada hacia toda la economía. Sin embargo, persisten focos de presión en determinados componentes de la canasta del IPC. 


El análisis detalló que cobra mayor importancia el análisis de tendencias por sobre el análisis puntual. La diferencia observada entre la variación del IPC y del IPC subyacente revela que la baja inflación de julio fue compensada por el descenso de la energía (-3,0%), mientras que el resto de la canasta mantiene un ritmo de ajuste más elevado. Desde la perspectiva de la Política Monetaria, este comportamiento probablemente será seguido con atención por el Banco Central, ya que la inflación subyacente refleja mejor las presiones de demanda y los componentes más persistentes del proceso inflacionario.


En este contexto, el escenario más probable es que el Banco Central continúe evaluando reducciones graduales de la Tasa de Política Monetaria, siempre que la inflación subyacente continúe moderándose y no reaparezcan shocks relevantes sobre los precios. Es decir, el ciclo de flexibilización monetaria aún tendría espacio para continuar, aunque probablemente a un ritmo más pausado y condicionado a la evolución de la inflación de servicios y de las condiciones externas.


De acuerdo al reporte, el principal foco de incertidumbre para los próximos meses continúa siendo la evolución de los precios internacionales de la energía, eventuales episodios de depreciación cambiaria, y las tensiones geopolíticas que afecten las cadenas de suministro globales. Es probable que la inflación anual permanezca fluctuando alrededor de 3% a 4%, beneficiada por bases de comparación más exigentes y por una menor presión de los precios internacionales de la energía. Sin embargo, la evolución de alimentos, electricidad, arriendos y servicios personales podría impedir una convergencia más rápida hacia el 3%.


Por otra parte y tras el registro del IPC en julio, el valor de la Unidad de Fomento (UF) anotará un alza de $40,8 en los próximos 30 días, lo que brinda un respiro transitorio al bolsillo de los consumidores al no encarecer el costo en pesos de las deudas, arriendos y planes de salud pactados en esta unidad. 


En síntesis, el análisis señala que el IPC de julio confirma que la economía mantiene controlada la inflación agregada, pero también deja en evidencia que las presiones inflacionarias no han desaparecido por completo. La caída de los combustibles permitió contener el índice general, mientras que alimentos, vivienda y servicios continúan mostrando incrementos que mantienen elevada la inflación subyacente. En consecuencia, el escenario macroeconómico sigue siendo favorable para la consolidación de la recuperación económica, aunque el Banco Central probablemente privilegiará una estrategia de cautela antes que acelerar nuevos recortes de la TPM.


europapress