Especialistas de Cirugía Vascular, Radiología y Ginecología de la Clínica Universidad de Navarra (CUN) han desarrollado una técnica mínimamente invasiva para tratar mediante esclerosis guiada (o escleroterapia) por ecografía transvaginal ciertas formas complejas de insuficiencia venosa pélvica y aliviar el dolor crónico que genera.
La técnica, publicada en 'Journal of Vascular Surgery: Venous and Lymphatic Disorders', utiliza espuma de polidocanol guiada por ecografía transvaginal y control fluoroscópico para cerrar selectivamente las venas afectadas, permitiendo acceder directamente a reservorios venosos periuterinos y pericervicales difíciles de tratar mediante abordajes convencionales, según han detallado desde la Clínica Universidad de Navarra.
El equipo de expertos validó la técnica en un estudio realizado en 23 mujeres tratadas en el hospital entre 2023 y 2025, en el que obtuvo un 100 por 100 de éxito técnico. Al año de seguimiento, las pacientes habían experimentado una mejoría significativa y mantenida de los síntomas, sin complicaciones graves ni recaídas detectadas en las venas tratadas.
La insuficiencia venosa pélvica es una enfermedad infradiagnosticada y relacionada con alteraciones en el drenaje venoso de la pelvis que puede provocar dolor pélvico crónico, sensación de pesadez, molestias durante las relaciones sexuales o empeoramiento de los síntomas durante la menstruación.
Las principales afectadas son mujeres jóvenes y de mediana edad y, aunque puede pasar desapercibida durante años, se estima que hasta un 30 por ciento de los casos de dolor pélvico crónico no cíclico podrían tener origen venoso.
El especialista del Servicio de Cirugía Vascular de la Clínica José María Hípola, primer autor del trabajo, ha destacado la relevancia de esta nueva técnica, ya que muchas pacientes siguen teniendo dolor y síntomas incluso después de embolizaciones previas, debido a existen pequeños reservorios venosos profundos que no pueden alcanzarse bien mediante técnicas endovasculares habituales.
TRATAMIENTO AMBULATORIO
"Este abordaje transvaginal nos permite llegar directamente a esas venas y tratarlas de forma mucho más precisa y dirigida", ha explicado, al tiempo que ha detallado que el procedimiento dura unos 35 minutos y se realiza de forma ambulatoria, por lo que las mujeres pueden volver a casa en el mismo día y retomar su actividad habitual al día siguiente.
El trabajo también destaca que esta técnica puede beneficiar especialmente a mujeres con anatomías venosas complejas o con varices periuterinas que no dependen directamente de las venas ováricas, lo que limita la eficacia de algunos tratamientos tradicionales.
"Este abordaje complementa las técnicas endovasculares actuales y abre nuevas posibilidades para pacientes que hasta ahora tenían opciones terapéuticas muy limitadas", ha afirmado Hípola, quien ha resaltado que el objetivo de los especialistas es "ofrecer tratamientos cada vez más precisos, menos invasivos y con menor impacto sobre la calidad de vida".