La baja disponibilidad de espacio para nuevos data centers en Santiago no solo refleja el crecimiento de la demanda por infraestructura digital, también evidencia que Chile debe ampliar la mirada sobre dónde se desarrollará la infraestructura crítica que sostendrá su economía digital en los próximos años. Si queremos consolidarnos como un hub tecnológico para América Latina, la conversación ya no puede limitarse a la Región Metropolitana.
La adopción de inteligencia artificial y servicios en la nube exige una infraestructura más resiliente, por lo que concentrar estas capacidades en un solo polo comienza a convertirse en un desafío para el futuro.
La descentralización digital no implica instalar data centers en todas las ciudades, sino fortalecer la conectividad regional para dar soporte a industrias estratégicas como la minería, la agroindustria, la logística y la energía. Allí existe una oportunidad concreta para que las regiones también sean protagonistas de la economía digital.
Pensar la infraestructura digital con una mirada territorial ya no es solo una decisión tecnológica, es una estrategia de competitividad para atraer inversión, impulsar la innovación y fortalecer el desarrollo regional. La capacidad de Chile para liderar la transformación digital en América Latina dependerá también de cómo integre a las regiones dentro de esta infraestructura crítica.
Carlos Giraldo, Country Manager para Latinoamérica de IFX Chile