Sr. Director,
La mayor amenaza que enfrenta Chile no es solo el aumento de los hechos violentos, sino también la normalización de la violencia como forma de convivencia. Homicidios entre escolares, asesinatos de docentes, portonazos, encerronas, robos, bullying, ciberacoso y ataques armados se han instalado en la vida cotidiana.
Esta percepción contrasta con las cifras oficiales. El Informe Nacional de Homicidios (2025) registró una disminución de 11,5% en la tasa de homicidios, mientras que la ENUSC (2025) mostró una baja en la victimización por delitos violentos. Sin embargo, más del 80% de la población considera que la delincuencia sigue aumentando, lo que evidencia que la violencia ya se ha hecho parte del imaginario colectivo.
El Estado ha privilegiado respuestas reactivas por sobre políticas preventivas; la familia, la escuela y las organizaciones comunitarias han visto debilitada su capacidad de cuidado; y los medios de comunicación, al exponer la violencia como un espectáculo cotidiano, contribuyen a su naturalización.
Cuando una sociedad deja de indignarse frente a la violencia, comienza a aceptarla como algo cotidiano. Recuperar la convivencia exige reconstruir el tejido social antes de acostumbrarnos a vivir con miedo.
Dr. Víctor R. Yáñez Pereira
Director Académico de Postgrado
Universidad Autónoma de Chile