El organismo advirtió que el alza del petróleo y los nuevos aranceles de Estados Unidos deterioran el balance de riesgos externo, mientras la inflación de junio subió a 4,3% por encima de lo esperado.
El Grupo de Política Monetaria (GPM) de la FEN U. de Chile recomendó este lunes mantener la tasa de política monetaria en 4,5%, con el objetivo de favorecer la convergencia de la inflación hacia la meta de 3% en un horizonte de dos años. La instancia, integrada por Eugenia Andreasen, Carlos Budnevich, Humberto Martínez, Juan Pablo Medina y Andrea Tokman, fundamentó su recomendación en el recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán, la entrada en vigencia de nuevos aranceles estadounidenses y el débil desempeño de la actividad económica local.
Humberto Martínez, en representación del grupo, explicó que el escenario externo se deterioró significativamente durante julio. "El recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente ha elevado los precios internacionales del petróleo, endurecido las condiciones financieras globales y aumentado la incertidumbre geopolítica. A ello se suma la entrada en vigencia de nuevos aranceles de Estados Unidos de hasta 12,5% sobre 60 países, incluido Chile", señaló.
El precio del petróleo subió con fuerza desde la primera semana de julio, con el Brent superando los US$100 por barril el jueves de la semana anterior. Al cierre del viernes 24 de julio, el crudo retrocedió levemente hasta US$96 el Brent y US$89 el WTI, en tanto los futuros para diciembre de 2026 cerraron en US$86 y US$79, respectivamente.
En el plano comercial, Estados Unidos elevó el 24 de julio a 12,5% el arancel a las importaciones provenientes de 60 socios comerciales, entre ellos Chile, en reemplazo del gravamen interino de 10% aplicado previamente. A diferencia de este último, el nuevo arancel no establece un límite de vigencia.
Las condiciones financieras internacionales también se endurecieron. La tasa del bono del Tesoro estadounidense a 10 años cerró la semana pasada en 4,7%, el nivel más alto durante la administración del Presidente Trump, mientras el índice DXY mostró un fortalecimiento global del dólar de 1,9% desde mediados de junio. En Chile, el peso cerró en $946 por dólar, su nivel más depreciado desde noviembre de 2025.
Martínez señaló que la situación local también preocupa al grupo. "En el plano local, la actividad económica y el mercado laboral continúan mostrando poco dinamismo, mientras que la inflación anual de junio subió a 4,3%, y las expectativas de inflación siguen ancladas en la meta de 3%", indicó.
El mercado laboral registró en el trimestre marzo-mayo una tasa de desocupación de 9,4%, la más alta desde junio de 2021. La actividad económica acumuló cinco meses consecutivos de retrocesos, explicados principalmente por una caída de 11,6% en la producción minera, mientras el Imacec no minero creció 0,7% en mayo, su tercer mes consecutivo de expansión.
La inflación de junio estuvo por encima de lo esperado: el IPC no registró variación mensual, pero la tasa anual subió a 4,3%, frente al 3,9% de mayo. La inflación subyacente aumentó de 3,2% a 3,4% entre mayo y junio.
Pese a los magros resultados de actividad y empleo, el GPM optó por no recortar la tasa. Martínez explicó las razones detrás de esta decisión: "El reciente encarecimiento del petróleo podría generar presiones inflacionarias en el corto plazo y reabrir la incertidumbre sobre sus efectos de segunda vuelta en la inflación subyacente". Agregó que, pese a que las expectativas a dos años permanecen ancladas en torno a la meta, "existe una elevada incertidumbre sobre la duración y magnitud del shock energético".
Tanto la Reserva Federal como el Banco Central Europeo mantuvieron sin cambios sus tasas de referencia en sus últimas reuniones. Según el FedWatch del Grupo CME, al 24 de julio el mercado asignaba una probabilidad superior a 80% a una primera alza de la Fed en septiembre. La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, señaló que algunos miembros del consejo evaluaron un alza de tasas.