MADRID 13 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Ucrania ha trasladado este lunes su "satisfacción" por la última batería de sanciones conjuntas de Reino Unido y la Unión Europea contra una veintena de personas y entidades rusas por sus ataques informáticos contra instituciones públicas y empresas privadas en suelo europeo.
El ministro de Asuntos Exteriores, Andri Sibiga, ha remarcado como "vital" contrarrestar este tipo acciones, que incluye el sabotaje, el robo de datos, o el ciberespionaje, y ha destacado que las sanciones hayan ido dirigidas de manera específica hacia operadores y desarrolladores como Unidad 29155, o CARR/Z-PENTEST.
"Estas sanciones exponen cómo Rusia arma a empresas comerciales y desarrolladores de software para lanzar ciberataques contra gobiernos y ciudadanos europeos. Es un crudo recordatorio de las amenazas en evolución que enfrentamos colectivamente", ha expuesto el ministro de Exteriores en redes sociales.
Sibiga ha puesto de relieve el constante trabajo de Reino Unido para reforzar la ciberseguridad global, así como para intensificar la presión sobre Rusia con este tipo de medidas, que insta a todo sus socios a aplicar de manera colectiva.
En este sentido, ha celebrado el "triple golpe de sanciones" que de manera sincronizada han lanzado simultáneamente por Reino Unido, la UE y la OTAN.
"La guerra criminal de Rusia no se libra solo en el campo de batalla en Ucrania. También tiene como objetivo la infraestructura crítica de los Aliados a través de operaciones cibernéticas maliciosas, socavando la seguridad y la estabilidad en toda el área euroatlántica", ha advertido Sibiga.
La reacción de Sibiga responde a las sanciones conjuntas que los socios de Kiev han anunciado este lunes contra 24 personas y entidades responsables de orquestar ciberataques, interferir en elecciones y difundir discursos maliciosos contra Ucrania por toda Europa, incluidos los ciberdelincuentes implicados en redes de intermediarios vinculadas a los Servicios de Inteligencia rusos (RIS).
Estas actividades han incluido infiltraciones en redes gubernamentales y sabotaje de infraestructuras críticas en países como Francia, Alemania, Polonia, Chipre, Países Bajos, Austria, Eslovaquia, Rumanía o Finlandia, según ha señalado el Consejo de la UE en un comunicado, en el que ha detallado que Rusia lleva a cabo este tipo de operaciones desde 2010.