Los futuros del WTI suben ante tensiones en Medio Oriente

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El petróleo cotiza cerca de los US$73,82 por barril, registrando un alza de 3,6% respecto al cierre del viernes, cuando cotizaba en US$71,3. El salto responde directamente a la escalada militar registrada durante el fin de semana en Medio Oriente: Estados Unidos lanzó nuevos bombardeos contra objetivos iraníes tras el ataque de Teherán a un buque comercial en el estrecho de Ormuz, lo que llevó a Irán a declarar el cierre de este paso marítimo clave y a atacar con misiles y drones a varios países del Golfo aliados de Washington. La tregua vigente desde el 17 de junio entre ambos países quedó así prácticamente sin efecto.



Este nuevo repunte se explica por el fuerte deterioro en el tránsito de crudo a través de Ormuz, ruta por la que habitualmente circula cerca del 20% del petróleo y del gas natural licuado que se comercializa a nivel mundial. Según datos de seguimiento marítimo, el tráfico de buques por el estrecho cayó a mínimos de varias semanas durante el fin de semana, mientras Washington sostiene que la vía sigue operativa y Teherán insiste en que permanece cerrada al tránsito comercial. Esta incertidumbre sobre el real estado del suministro es lo que está presionando al alza los precios, en un contexto donde Estados Unidos ya revocó la licencia que autorizaba la venta de crudo iraní.


De cara a los próximos días, el precio del petróleo dependerá en gran medida de cómo evolucione este nuevo ciclo de ataques. Si el conflicto continúa escalando y el bloqueo efectivo de Ormuz se prolonga, el WTI podría superar con holgura los 74-75 dólares y acercarse a los máximos vistos en los momentos más álgidos de la guerra, dado el rol crítico de este paso para el abastecimiento global. En cambio, si las gestiones diplomáticas —como las que ha intentado impulsar Omán como mediador— logran contener la escalada o encaminar un nuevo alto el fuego, el mercado podría descontar rápidamente parte de este repunte y el crudo retomar la tendencia bajista que traía en las últimas semanas.


Para Chile, este repunte del petróleo es una noticia desfavorable, ya que encarece los combustibles importados y genera nuevas presiones sobre la inflación local. Esto podría traducirse en mayores costos para el transporte, la producción y el consumo de energía en general, afectando tanto a hogares como a empresas. Si la escalada en Medio Oriente se mantiene o se profundiza en las próximas semanas, el impacto sobre los precios internos podría acentuarse, complicando el panorama económico del país en el corto plazo.


Por Cristián Claro,

Analista de mercados de Capitaria

europapress