El transporte marítimo de contenedores enfrenta un nuevo episodio de incertidumbre luego que el 11 de julio, el portacontenedores “GFS Galaxy”, de aproximadamente 7.000 TEUs, fuese alcanzado por un ataque iraní mientras transitaba por el Estrecho de Ormuz. El impacto provocó un incendio en la sección de popa y obligó a la tripulación a abandonar la nave. El buque, operado por Global Feeder Shipping y perteneciente al grupo Abu Dhabi Ports, cubría un servicio que conecta puertos del Golfo Pérsico con Malasia, China y Corea del Sur.
Tras el incidente, Estados Unidos inició nuevos ataques a gran escala contra Irán, mientras que Teherán declaró nuevamente cerrada la estratégica vía. Al momento de la actualización, también se registraban ataques iraníes contra instalaciones portuarias y petroleras en Bahréin, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Jordania.
A nivel global, el mercado de fletes continúa mostrando una elevada fortaleza. De acuerdo con Alphaliner, el Índice de Carga Contenerizada de Shanghái (SCFI) completó su décima semana consecutiva de alzas, alcanzando su nivel más alto desde agosto de 2024. La consultora atribuye este desempeño, entre otros factores, a la creciente congestión portuaria registrada en distintas regiones del mundo, la que mantiene una cantidad significativa de buques fuera de circulación efectiva y restringe la disponibilidad de capacidad.
Sin embargo, el comportamiento de las tarifas spot comienza a mostrar algunos signos de moderación. Peter Sand, analista jefe de Xeneta, señaló que "el mercado sigue siendo muy desafiante, pero hay un tenue rayo de esperanza al final del túnel para los propietarios de carga", luego de que las tarifas spot permanecieran prácticamente estables durante la última semana en las principales rutas desde el Lejano Oriente, mientras que las líneas navieras continúan incorporando capacidad adicional.
No obstante, advirtió que esta pausa no implica el término del actual ciclo alcista. "Este no es, en absoluto, el final del incremento de las tarifas impulsado por la crisis del Estrecho de Ormuz, y se esperan nuevos aumentos a mediados de julio, aunque de una magnitud menor que los registrados a comienzos del mes", indicó.
Las tarifas continúan muy por encima de los niveles observados a comienzos del año. Según Xeneta, los valores spot desde el Lejano Oriente hacia la Costa Oeste (USWC) y la Costa Este (USEC) de Estados Unidos permanecen un 276% y un 232% superiores, respectivamente, respecto del cierre de febrero. Al 10 de julio, el promedio del mercado alcanzaba los US$7.069/FEU hacia la USWC US$8.808/FEU hacia la USEC, US$5.503/FEU hacia el norte de Europa y US$6.855/FEU hacia el Mediterráneo.
Pese a ello, el incremento de capacidad comienza a aliviar parte de la presión sobre la cadena logística. Xeneta informó que la oferta en la ruta Lejano Oriente-USWC aumentó un 5,5% semanal, mientras que hacia la USEC creció un 6,2% y hacia el norte de Europa un 3,1%. Para Sand, "esa sostenida incorporación de capacidad parece estar teniendo efecto, aliviando parte de la presión y ayudando a que los propietarios de carga puedan mover su carga con mayor confiabilidad, aunque todavía no se traduzca en menores tarifas".
Desde Freightos también observan un posible cambio en la dinámica de la demanda. Si bien las líneas navieras continúan incorporando capacidad en las rutas del Transpacífico para responder al aumento de los embarques, algunos freight forwarders consideran que la demanda impulsada por la anticipación de los embarques podría estar acercándose a su peak. De confirmarse esa tendencia, la combinación de una demanda más moderada y una mayor oferta podría dificultar la aplicación de los incrementos tarifarios previstos para mediados de julio e, incluso, abrir espacio para una reducción hacia fines de mes.
Más allá de la coyuntura, Alphaliner advierte que el mercado enfrenta desafíos estructurales de mayor alcance. Entre 2027 y 2028 está prevista la incorporación de cerca de 1.100 nuevos portacontenedores, equivalentes a casi 9 millones de TEUs de capacidad adicional, un volumen que supera ampliamente los niveles históricos. La consultora señala que absorber esa oferta requerirá un fuerte crecimiento de la demanda, un aumento del desguace de buques, una mayor adopción de la navegación a velocidad reducida (slow steaming) y que la congestión portuaria continúe limitando la capacidad efectiva disponible, de lo contrario, el mercado podría enfrentar un severo desequilibrio entre oferta y demanda.
Por MundoMaritimo