La sentencia rebaja la pena y abre la puerta a que sea candidata a las elecciones presidenciales de abril de 2027
MADRID, 7 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Tribunal de Apelación de París ha condenado este martes a tres años de prisión y 15 meses de inhabilitación a la líder de Agrupación Nacional, Marine Le Pen, por malversación de fondos, lo que abre la puerta a que pueda presentarse a las elecciones presidenciales de abril de 2027.
De los tres años a prisión, dos han quedado suspendidos y uno tendrá que pasarlo bajo arresto domiciliario y portando un brazalete electrónico, condición que la política ultraderechista esperaba evitar. La propia Le Pen había indicado que, en caso de que la corte adoptara esta medida, estaría dispuesta a quedarse fuera de la palestra.
Además, del total de 45 meses de inhabilitación que se le ha impuesto, 30 han quedado también suspendidos, mientras que la Justicia considera que los 15 pasados desde su sentencia en marzo han sido ya cumplidos, según informaciones del diario 'Le Figaro'. Esto es lo que facilitaría, a efectos legales, su concurrencia por cuarta vez consecutiva a este proceso electoral.
Estaba previsto que el Tribunal de Apelaciones de París, ante el que Le Pen, de 57 años, había recurrido la sentencia previa de un tribunal de la capital francesa, emitiera este martes su veredicto contra Le Pen por un caso de malversación de fondos europeos.
Junto a ella fueron condenados entonces otros ocho antiguos eurodiputados de su partido por su vinculación a un entramado de falsos asistentes parlamentarios a través del cual desviaron fondos de la Unión Europea por valor de 2,9 millones de euros.
Entonces fue condenada a cuatro años de prisión, dos de ellos en firme y a cumplir bajo libertad vigilada, a pagar una multa de 100.000 euros, y a cinco años de inhabilitación, penas similares a las que recibieron los otros ocho cargos electos condenados.
Agrupación Nacional tenía ya pensado el reemplazo con su actual presidente, Jordan Bardella, eurodiputado desde 2019 y considerado el sucesor natural de una Le Pen a la que podría elegir como ministra en caso de que se haga con la victoria en las elecciones, como ya adelantan muchos en Francia. El propio Bardella ya advitió en el pasado que no es Le Pen la que es "condenada injustamente", sino que "es la democracia francesa la que está siendo ejecutada".