Proyectamos IPC de junio en -0,17% m/m (4,2% a/a), algo por sobre las expectativas de mercado plasmadas en la EOF y forwards (-0,3% m/m), pero por debajo de lo previsto en la EEE (0,0% m/m). El IPC sin volátiles (SV) aumentaría 0,1% m/m por alzas en precios de servicios (0,4% m/m). En contrapartida, proyectamos variación de -0,6% m/m para los ítems volátiles y de –0,4% m/m para los bienes SV, con incidencias negativas de –0,2 y –0,1 ppts, respectivamente.
A nivel de divisiones, las principales incidencias negativas provendrían de Transporte y Vestuario. En la primera, la caída con mayor impacto en el IPC sería la que estimamos para los combustibles (gasolina y diésel), que juntos tendrían una incidencia de –0,18 ppts en junio. En cuanto a la división de Vestuario y Calzado, estimamos una caída en precios similar a la observada el año pasado, cuya incidencia se encontraría en torno a –0,12 ppts. Por su parte, la división de Vivienda aportaría con incidencia positiva de 0,11 ppts en el mes, en parte debido a alzas que estimamos para los precios del GLP y del Gas por red, a lo que se suma un eventual ajuste en los Gastos comunes y alzas en precios de Arriendos.
Nuestra proyección utiliza como supuesto de trabajo una caída en la difusión inflacionaria de bienes, debido al efecto Cyber. Observamos bajas de precios generalizadas en la canasta de bienes SAE y bienes SV que usualmente se observan en el evento Cyber de principios de junio. Al mismo tiempo, estimamos que algunas de estas caídas de precios podrían darse en una magnitud relevante, lo cual explica la incidencia negativa que mostrarían en general los precios de bienes sobre el IPC total. En cuanto a los servicios, utilizamos como supuesto de trabajo un nivel de difusión inflacionaria algo por sobre el observado históricamente para junio, capturando en parte efectos indirectos de las alzas en precios de combustibles ocurridas en marzo y abril.
Por Departamento económico de Scotiabank Chile,
Scotia Economics & Financial Research