​Uso de IA por parte de los abogados

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Aldo Manuel Herrera

La Inteligencia Artificial ha irrumpido en el ejercicio del derecho, ofreciendo herramientas para optimizar tiempos y apoyar la gestión de información. Sin embargo, esta transición tecnológica no está exenta de tropiezos: recientemente, la Tercera Sala de la Corte Suprema dictó una sentencia importante que aborda el mal uso de la tecnología en la presentación de escritos ante los tribunales.


El caso se presentó cuando una abogada redactó un recurso de casación con la asistencia de un chatbot, el que incluyó referencias doctrinarias atribuidas a los académicos Juan Andrés Orrego Acuña y Jean Pierre Matus en el escrito, las que resultaron ser obras inventadas por la IA. La profesional sancionada explicó que se trató de un “error” involuntario, pero la Suprema ordenó la suspensión de su ejercicio profesional por un mes y el pago de 5 UTM, argumentando que el principio de buena fe procesal obliga a los litigantes a verificar la información aportada. 


Así, vemos que hoy el país no cuenta con una regulación legal expresa que sancione directamente el uso de estas tecnologías, por lo que la Corte Suprema comienza a sentar las bases jurisprudenciales para este tipo de castigos. De esta forma, se prevé que la materia se irá regulando de forma orgánica mediante el desarrollo de una corriente jurisprudencial y la aplicación de medidas disciplinarias.


Frente a esto, resulta imperativo no adoptar una postura crítica ni destructiva, sino observar este episodio como un aprendizaje necesario para todos los juristas. Las “alucinaciones” algorítmicas (la creación de datos falsos pero creíbles) constituyen un desafío técnico que ha tomado por sorpresa a destacados estudios jurídicos a nivel global. Emplear IA no es, en absoluto, una práctica indebida; por el contrario, es un paso válido hacia la modernización de la justicia si se utiliza como asistente técnico.


El verdadero valor de este caso es recordarnos que el análisis hecho por profesionales es indelegable. El fallo nos invita a la reflexión y a la alfabetización digital; no al castigo moral. 


Este hito nos demuestra que el criterio crítico y la ética de un abogado son cualidades insustituibles.


Aldo Manuel Herrera

Abogado

Investigador 

Instituto Libertad

europapress