El broche de oro a esta tercera edición del III Foro Iberoamericano de Turismo en San Pedro Sula lo pusieron las instituciones organizadoras del mismo con la aprobación del “Compromiso de San Pedro Sula: del diálogo a la acción, capacidades sistémicas para la transformación turística en Iberoamérica”. Firmada por Narciso Casado, secretario permanente del Consejo de Empresarios Iberoamericanos-CEIB; el presidente de la Federación Iberoamericana de Jóvenes Empresarios-FIJE; el secretario de Estado en el despacho de Turismo del Gobierno de Honduras (IHT); y Anabel Gallardo, presidenta del Consejo Hondureño de la Empresa Privada-COHEP, esta declaración estratégica recoge los principales consensos alcanzados durante el encuentro y plantea una agenda coordinada y conjunta para reforzar las capacidades que marcarán el futuro del turismo en la región.
El documento, impulsado por las entidades organizadoras y respaldado por representantes institucionales, empresariales, académicos y organismos internacionales participantes en esta tercera edición, será trasladado a las autoridades y responsables de las políticas turísticas de los 22 países de Iberoamérica, con el objetivo de contribuir al diseño de estrategias, programas e iniciativas orientadas a fortalecer la competitividad, la sostenibilidad y la fortaleza del sector.
La declaración parte de una premisa clara, y es que el turismo se ha consolidado como una de las actividades con mayor capacidad para generar crecimiento económico, empleo, cohesión territorial e integración regional; pero afronta al mismo tiempo un escenario cada vez más complejo marcado por la aceleración tecnológica, la transformación de los mercados, los efectos del cambio climático, la presión sobre los destinos y la necesidad de responder a nuevas demandas sociales y económicas.
Ante este panorama, el Compromiso de San Pedro Sula plantea que la respuesta no pasa únicamente por incrementar inversiones o incorporar nuevas tecnologías, sino por fortalecer aquellas capacidades que permiten a instituciones, empresas y territorios adaptarse al cambio, anticipar riesgos, generar innovación y transformar oportunidades en desarrollo sostenible.
Una visión común para el turismo que quiere Iberoamérica
Uno de los principales mensajes del documento es la necesidad de avanzar desde la identificación de los desafíos hacia la construcción de soluciones concretas y sostenibles en el tiempo.
Para ello, los firmantes proponen situar el fortalecimiento de capacidades como eje central de las políticas y estrategias turísticas de la región, entendiendo que la transformación del sector dependerá en gran medida de la capacidad de los distintos actores para cooperar, innovar, gestionar el conocimiento y responder de forma coordinada a los retos emergentes.
El documento defiende también una visión del turismo que trasciende la actividad económica y lo sitúa como una herramienta estratégica para impulsar la prosperidad, reducir desigualdades, fortalecer comunidades y contribuir al desarrollo equilibrado de los territorios iberoamericanos.
Seis prioridades para el turismo iberoamericano del futuro
Como resultado de los debates desarrollados durante el Foro, el Compromiso de San Pedro Sula identifica seis ámbitos prioritarios de actuación que deberían orientar los esfuerzos de gobiernos, empresas, organismos internacionales y actores del sector durante los próximos años.
La primera de estas prioridades es el fortalecimiento de la gobernanza y la coordinación público-privada mediante mecanismos estables de colaboración que permitan alinear estrategias, compartir responsabilidades y garantizar una mayor continuidad de las políticas turísticas.
El documento apuesta también por impulsar una gestión basada en datos e inteligencia turística, promoviendo sistemas de información, observatorios y herramientas de análisis que faciliten la toma de decisiones y permitan anticipar tendencias, riesgos y oportunidades.
Otro de los ejes fundamentales es el acceso a financiación y la transformación empresarial, especialmente para las micro, pequeñas y medianas empresas turísticas, consideradas esenciales para la competitividad y el desarrollo económico de numerosos destinos de la región.
La declaración concede igualmente un papel prioritario al talento y al desarrollo de capital humano, defendiendo la necesidad de reforzar la formación, actualizar competencias y estrechar la colaboración entre administraciones, empresas e instituciones educativas para responder a las nuevas exigencias del mercado laboral.
La sostenibilidad y la resiliencia territorial constituyen otro de los pilares del acuerdo. En este ámbito, el documento propone fortalecer las capacidades de los destinos para gestionar recursos naturales y culturales, adaptarse a los efectos del cambio climático y construir modelos de desarrollo más equilibrados y sostenibles.
Finalmente, el texto identifica la cooperación regional como una de las principales herramientas para acelerar la transformación turística de Iberoamérica, favoreciendo el intercambio de experiencias, la generación de conocimiento compartido y el desarrollo de iniciativas conjuntas entre países y territorios.
Un compromiso abierto a toda la comunidad turística iberoamericana
Más allá de las medidas concretas que incorpora, el Compromiso de San Pedro Sula nace con vocación de convertirse en una plataforma de colaboración permanente entre los dinamizadores del turismo: instituciones públicas, organizaciones empresariales, organismos multilaterales, universidades, centros de conocimiento y empresas relacionadas con la industria turística.
Con este objetivo, el documento plantea impulsar mecanismos de seguimiento, espacios de cooperación técnica e iniciativas de intercambio de experiencias que permitan convertir los acuerdos alcanzados durante el Foro en acciones concretas con impacto real sobre los destinos, las empresas y las comunidades. El fortalecimiento de estas capacidades sistémicas constituye una condición imprescindible para garantizar la competitividad, la sostenibilidad y la capacidad de adaptación del turismo iberoamericano en un contexto de transformación global cada vez más acelerado.
Este Compromiso es el principal legado que nos deja esta tercera edición del III Foro Iberoamericano de Turismo, reforzando así su vocación como un espacio estratégico de diálogo y acción público-privada, que contribuye a definir propuestas orientadas al impulso del desarrollo turístico de Iberoamérica desde una perspectiva colectiva y de largo plazo.