Los pulmones de las personas fumadoras en España envejecen a un ritmo más acelerado, presentando una edad pulmonar media 16 años superior a su edad biológica, según los resultados de un informe publicado por Adamed.
En el marco del Día Mundial Sin Tabaco, la compañía ha presentado este estudio en el que han participado total de 1.595 personas en España. Según explica Adamed, el concepto de edad pulmonar, base de esta campaña, ha sido desarrollado principalmente para expresar los resultados de una espirometría de una manera fácil y comprensible con los pacientes, con el fin de animarlos a cambiar su comportamiento respecto al tabaquismo.
El objetivo del trabajo ha sido conocer la edad pulmonar de este grupo poblacional, un indicador que mide la funcionalidad de los pulmones en comparación con lo que se considera normal para la edad biológica del paciente.
La edad biológica media de los participantes se sitúa en 54,4 años. Sin embargo, su edad pulmonar media asciende hasta los 70,2 años, lo que evidencia un importante deterioro de la función respiratoria asociado al tabaquismo. Además, el análisis revela que el 80,53 por ciento de los fumadores presenta una funcionalidad pulmonar alterada. En cuanto al perfil de los encuestados, el 55,17 por ciento son mujeres y el 44,83 por ciento hombres.
Esta iniciativa, además, pone en evidencia el grado de adicción de las personas fumadoras, y es que casi el 70 por ciento de los encuestados enciende su primer cigarrillo en la primera media hora tras despertarse: un 25,33 por ciento lo hace en los primeros 5 minutos y un 43,70 por ciento entre los 6 y 30 minutos.
En este contexto, el médico de Familia y Coordinador del Grupo Nacional de Tabaco de SEMERGEN, Raúl de Simón Gutiérrez, ha advertido de que "el tabaco es uno de los productos con mayor carga de toxicidad, que pone en riesgo a fumadores y a las personas de su entorno expuestas al humo ajeno del tabaco".
El experto insiste en que "esta enfermedad presenta periodos de recaída que requieren de múltiples asistencias e intervenciones desde los sistemas sanitaros, donde un abordaje global, que vea implicado a médicos especialistas, enfermeros, odontólogos, entre otros, es imprescindible debido al carácter transversal del tabaquismo".
Asimismo, el informe subraya que el consumo medio de tabaco es de 18,9 cigarrillos/día, con una duración media del consumo de aproximadamente 30 años.
"Dejar de fumar es la intervención más efectiva para prevenir el deterioro pulmonar", ha declarado el médico general y de familia, coordinador del Grupo de Tabaco Nacional y miembro del Grupo de Respiratorio de la SEMG, Manuel Niño.
En este sentido, recuerda los síntomas asociados a una funcionalidad pulmonar alterada, entre los que se encuentran: la dificultad para respirar y para caminar, incremento de la tos y de la expectoración, entre otros. Recuerda, así, que "muchos pacientes se van acomodando a ello, lo asocian a la edad", y, finalmente, ven "limitadas actividades en la vida diaria, lo que empeora su la calidad de vida".
Por su parte, el farmacéutico comunitario especialista en tabaquismo, Guillermo Estrada, ha puesto en valor cómo el punto de farmacia comunitaria es importante para el objetivo de la cesación tabáquica: "El farmacéutico comunitario es capaz de detectar al paciente fumador y cuáles son las particularidades de este para llevar a cabo la cesación tabáquica ayudándole y motivándole en el proceso como parte de un abordaje multidisciplinar".