Los ministros de Agricultura de la Unión Europea han coincidido este martes en la necesidad de reforzar la autonomía estratégica europea en materia de fertilizantes mediante medidas "a corto, medio y largo plazo" para reducir dependencias exteriores y contener el impacto de la volatilidad geopolítica sobre los costes agrícolas y la seguridad alimentaria.
Durante el Consejo de Agricultura y Pesca celebrado en Bruselas, los Estados miembro han respaldado la necesidad de combinar ayudas inmediatas con reformas estructurales para hacer frente a la dependencia exterior, el aumento de costes energéticos y las disrupciones en las cadenas de suministro, en un contexto marcado por la inestabilidad internacional y las tensiones derivadas del conflicto en Oriente Próximo.
"Hubo un amplio reconocimiento de la necesidad de reforzar la autonomía estratégica de la UE en fertilizantes mediante medidas coordinadas a corto, medio y largo plazo", ha resumido la ministra de Agricultura de Chipre, Maria Panayiotou, en la rueda de prensa posterior a la reunión de ministros.
La presidencia chipriota ha explicado que entre las prioridades identificadas por los Veintisiete figuran diversificar las importaciones, reforzar la producción europea de fertilizantes, impulsar alternativas sostenibles y circulares y fomentar el uso de energías renovables en la producción, aunque ha insistido en que cualquier transición debe ir acompañada de soluciones "prácticas y realistas" para evitar una presión "insostenible" sobre los agricultores.
El comisario europeo de Agricultura y Alimentación, Christophe Hansen, ha admitido por su parte que "no hay una solución única" frente a la dependencia exterior y los elevados costes que afronta actualmente el sector, y ha defendido combinar medidas inmediatas con reformas de largo plazo para reforzar la resiliencia europea.
Hansen ha subrayado además que la Comisión "debe actuar rápidamente" para poner en marcha apoyo financiero inmediato para agricultores y ha asegurado que Bruselas estudia movilizar más fondos de la reserva agrícola de crisis, que podrían incluso duplicarse.
El comisario ha indicado que, pese al contexto "altamente volátil" derivado de la situación geopolítica y del impacto sobre las cadenas internacionales de suministro, Bruselas no detecta por ahora riesgos inmediatos para el abastecimiento de alimentos o fertilizantes en la UE.
Aun así, ha advertido de que persiste la preocupación por el aumento de costes de producción y ha defendido la necesidad de garantizar relaciones comerciales "más estables y predecibles" para el sector agroalimentario europeo.
ESPAÑA PIDE MÁS AMBICIÓN Y FINANCIACIÓN
En este contexto, España ha reclamado una mayor ambición para el plan de acción sobre fertilizantes presentado por la Comisión Europea y ha advertido de que el documento "se queda corto" por la falta de financiación y de un calendario claro para aplicar las medidas previstas.
Así lo ha indicado la secretaria general de Recursos Agrarios y Seguridad Alimentaria, Ana Rodríguez, que ha participado en la reunión en representación del ministro Luis Planas y ha señalado que el plan es "positivo y necesario" en el actual contexto geopolítico, aunque considera que adolece de "financiación y concreción", una valoración en la que, según ha apuntado, han coincidido otros Estados miembro.
Asimismo, la representante española ha insistido en que la financiación del plan europeo no debe hacerse en detrimento de otras ayudas de la Política Agrícola Común (PAC) y ha defendido acompañar la transición hacia alternativas más sostenibles con garantías de viabilidad para el sector agrícola.