MADRID, 25 (EUROPA PRESS)
Un equipo internacional liderado por la Universidad CEU San Pablo ha identificado un nuevo mecanismo de activación del sistema inmune mediado por la proteína STING que permitirá mejorar la comprensión sobre la preparación del organismo frente a infecciones e, incluso, abrir la puerta a nuevas opciones terapéuticas.
El estudio, publicado en 'Cell Communication and Signaling', demuestra que la proteína STING no es solo capaz de reaccionar frente a infecciones induciendo una respuesta antiviral, sino que es un regulador que responde a variaciones de calcio y al estrés del retículo endoplásmico activando la inmunidad innata antiviral, incluso en ausencia de infecciones.
Según los autores del artículo, este hallazgo cambia la forma en que se entiende una parte de la inmunidad innata, la primera línea de defensa del organismo, con la que todos los seres vivos nacen y el principal garante que evita la infección frente a los agentes infecciosos del día a día.
A diferencia de la inmunidad adaptativa, que genera anticuerpos o células T específicos frente al patógeno tras días o semanas, la innata es la que decide, en cuestión de minutos, si una célula debe entrar en estado de alarma y defenderse frente a un patógeno invasor.
El trabajo liderado por el CEU muestra que, además de los mecanismos habituales de activación de esta respuesta, existe una activación no ligada a la detección de moléculas del patógeno; una activación de procesos puramente celulares como son los mecanismos de entrada de calcio a las células, combinado con procesos de estrés celular como el que ocurre cuando las células tienen que producir muchas proteínas en el retículo endoplásmico.
Estos mecanismos han sido observados experimentalmente mediante el uso de compuestos totalmente ajenos a las infecciones como la tapsigargina o combinaciones de compuestos como DTT junto con ionomicina, que crean estados antivirales en las células tratadas.
"Lo más fascinante de este trabajo fue observar cómo, tras eliminar mediante CRISPR sensores de infecciones virales, las células seguían respondiendo excepto cuando se eliminaba STING, una proteína mediadora de la respuesta a infecciones tras la detección de ADN que no se encuentra en la célula donde debería estar; algo que ocurre, por ejemplo, durante infecciones o procesos de inestabilidad cromosómica como en el cáncer", ha explicado el primer autor del estudio, Sergio Rius-Rocabert.
VÍA "ALTERNATIVA" Y "DEPENDIENTE DE STING"
Según ha destacado, este descubrimiento indicó que se trataba de una vía de comunicación celular "alternativa, dependiente de STING, y que había pasado desapercibida".
La relevancia de este nuevo mecanismo va mucho más allá de una curiosidad de laboratorio, ya que la inmunidad innata, además, es la encargada de "dar las órdenes" a la inmunidad adaptativa. La apertura de canales de calcio es fundamental en la activación de linfocitos, la señalización nuclear o la contracción muscular, entre otros.
El estudio sugiere que este mecanismo mediado por calcio podría ayudar a establecer condiciones antivirales en estas células tan vitales. Asimismo, podría prepararlas de forma especial para protegerse de ataques de patógenos, al ser el calcio un mensajero fundamental en la activación de los linfocitos tras la unión a antígenos específicos, el tejido muscular (contracción) y neuronal (sinapsis).
El hallazgo podría ayudar a explicar por qué ciertas enfermedades neuromusculares presentan una inflamación crónica sin que exista una infección activa.
El director del grupo de Virología e Inmunidad Innata de la Universidad CEU San Pablo, Estanislao Nistal Villán, ha resaltado las posibilidades terapéuticas del descubrimiento. Según ha explicado, "poder modular esta vía" permitiría "apagar' inflamaciones indeseadas en enfermedades autoinmunes", así como "encender' las defensas de forma controlada en terapias contra el cáncer o en el diseño de nuevos tratamientos frente a infecciones y mejores vacunas".
El estudio es el resultado de una colaboración entre la Universidad CEU San Pablo, el Instituto de Salud Carlos III, el Icahn School of Medicine at Mount Sinai de Nueva York (Estados Unidos), el Centro Nacional de Biotecnología perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CNB-CSIC) y la Universidad de Chicago (Estados Unidos).