La OMS impulsará una nueva estrategia mundial contra la tuberculosis

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Imagen de la Asamblea Mundial de la Salud.

MADRID, 22 (EUROPA PRESS)


La Asamblea Mundial de la Salud ha acordado elaborar una estrategia posterior a 2030 para combatir la tuberculosis y orientar la futura respuesta mundial frente a la enfermedad, teniendo en cuenta los avances científicos emergentes y las tendencias epidemiológicas actuales.



Según informa la OMS, esta estrategia reforzará la estrecha colaboración con la atención primaria de salud, el avance de la cobertura sanitaria universal y las agendas de seguridad sanitaria mundial, en preparación para la Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre la Tuberculosis de 2028.



La Asamblea también ha examinado un informe sobre la implementación de la Estrategia para Acabar con la Tuberculosis, en el que se han destacado tanto los avances como los desafíos. Entre 2000 y 2024, la ampliación del tratamiento de las personas con tuberculosis salvó aproximadamente 83 millones de vidas, mientras que 2024 marcó el primer descenso en la incidencia de la tuberculosis tras la pandemia y los niveles de acceso a los servicios esenciales para la tuberculosis más altos jamás registrados.



A pesar de estos avances, la OMS subraya que la tuberculosis sigue siendo una de las principales causas de muerte por enfermedades infecciosas. Además, afirma que aún no se han alcanzado los objetivos mundiales de la Estrategia para Acabar con la Tuberculosis y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Esto, según el organismo, se debe a la financiación insuficiente, las interrupciones causadas por la pandemia, la desigualdad, los conflictos, el desplazamiento forzado por el cambio climático y la vulnerabilidad.



EL DESAFÍO DE LA ESTEATOSIS HEPÁTICA


Por otra parte, los delegados de la Asamblea han aprobado una resolución que reconoce la esteatosis hepática como un "factor importante y creciente" en la carga mundial de enfermedades no transmisibles (ENT). La esteatosis hepática, antes conocida como enfermedad del hígado graso, afecta a aproximadamente 1.700 millones de personas en todo el mundo y es una de las causas de enfermedad hepática crónica de más rápido crecimiento a nivel mundial.



Esta afección está estrechamente relacionada con la obesidad, la diabetes tipo 2, las enfermedades cardiovasculares y otros trastornos metabólicos, mientras que la hepatopatía alcohólica sigue siendo un factor importante que contribuye a la carga global de la enfermedad. Sin una prevención y un tratamiento eficaces, la hepatopatía hepática grave puede progresar a fibrosis hepática, cirrosis y cáncer de hígado, lo que ejerce una presión cada vez mayor sobre los sistemas de salud en todo el mundo.



La resolución insta a los Estados miembros a integrar la prevención y el tratamiento de las enfermedades no transmisibles en sus estrategias nacionales, fortalecer la atención primaria de salud, mejorar la vigilancia y la sensibilización, y promover acciones multisectoriales para abordar los factores de riesgo comunes de este tipo de enfermedades, como las dietas poco saludables, la inactividad física y el consumo nocivo de alcohol. Asimismo, solicita que se mejore el acceso a los servicios de prevención, detección, diagnóstico y tratamiento, especialmente para las poblaciones de mayor riesgo, incluidos los niños y adolescentes.



La resolución solicita además a la OMS que integre la esteatosis hepática en los esfuerzos en curso de prevención y control de las enfermedades no transmisibles, que preste apoyo técnico a los países que lo soliciten, que fortalezca la colaboración con los socios pertinentes y que informe cada dos años sobre los progresos realizados como parte de la agenda mundial más amplia sobre las enfermedades no transmisibles.



APOYO A LAS PERSONAS QUE VIVEN CON HEMOFILIA


Los Estados miembros de la Asamblea Mundial de la Salud también han aprobado una resolución que reafirma el compromiso de actuar contra la hemofilia y otros trastornos hemorrágicos, abordando las "importantes deficiencias" en el diagnóstico, el tratamiento y la atención a nivel mundial. Se estima que casi el 70 por ciento de las personas que viven con hemofilia permanecen sin diagnosticar.



La hemofilia y otros trastornos hemorrágicos dificultan la coagulación sanguínea, lo que provoca sangrado prolongado tras lesiones o cirugías y, en casos graves, episodios de hemorragia espontánea. Sin un diagnóstico oportuno y una profilaxis adecuada, estas afecciones pueden ocasionar graves complicaciones de salud, discapacidad y una menor calidad de vida.



La OMS destaca que esta resolución representa un paso concreto para cerrar una brecha de equidad histórica para una comunidad que a menudo ha sido ignorada en las políticas de salud globales.



LUCHAR CONTRA LA DESINFORMACIÓN


Asimismo, la Asamblea ha celebrado una sesión sobre la desinformación y noticias falsas en materia de salud, reuniendo a líderes de gobiernos, organizaciones internacionales, comunidad científica, sociedad civil, jóvenes, sector privado y medios de comunicación.



El evento ha puesto de relieve la "urgencia" del problema, revelando un amplio consenso en que la desinformación y la información errónea son un "desafío de comunicación" y una "creciente amenaza" para la salud pública que socava la eficacia de las intervenciones sanitarias.



Desde diversas perspectivas, los participantes han señalado la necesidad de colaboración multisectorial e inversión sostenida en ecosistemas de información resilientes. Asimismo, han destacado el papel fundamental de la OMS en la convocatoria de socios y la provisión de orientación normativa.



De cara al futuro, las prioridades clave incluyen invertir en la calidad de la información sanitaria, ir más allá de la corrección reactiva de la desinformación hacia una participación proactiva y fortalecer la colaboración con las partes interesadas clave, como las plataformas tecnológicas y las comunidades de usuarios finales.




europapress