Salud por Derecho advierte de que la preparación ante futuras pandemias sigue marcada por la desigualdad

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Archivo - Una sanitaria toma muestras a un hombre a través de un frotis de nariz durante la realización de test de antígenos a los vecinos de la localidad de Pedrajas de San Esteban, Valladolid, Castilla y León, (España) a 4 de octubre de 2020. Además, la

El responsable de Incidencia Política de Salud por Derecho, Adrián Alonso, ha advertido de que la preparación frente a futuras pandemias sigue marcada por la desigualdad y falta de acceso.



"Las próximas crisis sanitarias van a producirse en un contexto mucho más condicionado por presión climática, desigualdad y sistemas de salud bajo presión. La preparación sanitaria también depende de cooperación internacional, acceso equitativo y capacidad de reducir vulnerabilidades antes de que las crisis aparezcan", ha explicado Alonso.



En el marco de la Asamblea Mundial de la Salud, que ha comenzado este lunes en Ginebra (Suiza), Salud por Derecho considera que los principales debates giran en torno al acceso a información relevante y a las muestras biológicas necesarias para desarrollar vacunas, medicamentos y otras tecnologías sanitarias durante una emergencia internacional, así como al acceso equitativo a estos productos una vez desarrollados con el acceso a estos productos una vez desarrollados.



Aunque el Tratado de Pandemias salió adelante en 2025, Salud por derecho señala que sigue bloqueada la negociación de un anexo relacionado con el reparto de beneficios derivados del intercambio de información sobre patógenos utilizada para desarrollar productos farmacéuticos.



Según subraya, durante la pandemia, muchos países del Sur Global compartieron información científica, como secuencias genéticas, y muestras biológicas que fueron clave para el desarrollo de vacunas. Sin embargo, este intercambio de datos no se tradujo en un acceso equitativo a estas vacunas, que quedó concentrado en los países con mayor capacidad económica y productiva.



Esa inequidad no fue accidental para la organización. "Fue el resultado de un sistema que no está diseñado para facilitar el acceso equitativo, en el que hay muchos más factores implicados, como la propiedad intelectual, la concentración de producción y la ausencia de mecanismos vinculantes a nivel internacional", señala Alonso.



Además, para Salud por Derecho, la situación actual del ébola Bundibugyo vuelve a poner el foco sobre algunas de las debilidades que siguen abiertas. La OMS declaró este fin de semana la emergencia de salud pública de importancia internacional por un brote para el que actualmente no existe ninguna vacuna ni tratamiento aprobado, en un momento en el que preocupa la expansión regional de los casos en África Central.



NUEVAS AMENAZAS BAJO LA PRESIÓN CLIMÁTICA


Salud por Derecho indica que la aparición de nuevas enfermedades ya no se analiza únicamente como un problema epidemiológico. Cada vez más organismos científicos y sanitarios alertan de que factores como el aumento de temperaturas, la degradación ambiental o la pérdida de biodiversidad están modificando las condiciones en las que estas enfermedades aparecen y se transmiten.



Según la OMS, más del 60 por ciento de las enfermedades infecciosas emergentes que se notifican en el mundo tienen origen animal. Para Salud por Derecho, brotes recientes como el hantavirus o el actual ébola Bundibugyo reflejan hasta qué punto salud humana, animal y ambiental están cada vez más conectadas. La organización alerta además del impacto sanitario asociado a la contaminación atmosférica y a la dependencia de combustibles fósiles, vinculados al aumento de enfermedades respiratorias, cardiovasculares y olas de calor cada vez más intensas.




europapress