El dólar cerró la jornada en Chile en torno a $897,2, registrando una caída de $18,32 equivalente a un retroceso cercano al 2%, moderando parcialmente las fuertes pérdidas observadas durante la apertura, pero manteniendo una jornada de marcada debilidad.
A nivel internacional, el Dollar Index (DXY) retrocede un 0,79% hasta los 98,6 puntos, ubicándose en mínimos de un mes. La caída del dólar responde directamente al acuerdo de alto al fuego por dos semanas entre Estados Unidos e Irán, lo que ha reducido significativamente la demanda por activos refugio.
Este cambio en el escenario geopolítico ha sido clave, ya que la tregua y la reapertura del estrecho de Ormuz disminuyen los riesgos sobre el suministro energético global, aliviando presiones inflacionarias y mejorando el apetito por riesgo. Incluso, desde el mercado comienzan a surgir dudas sobre la fortaleza estructural del dólar en el corto plazo, en la medida que se reduzca la incertidumbre global.
En paralelo, el cobre —principal soporte del peso chileno— mantiene un fuerte impulso alcista, subiendo un 3,16% hasta los US$5,76 la libra, en máximos de varias semanas. Este movimiento refuerza la apreciación del peso chileno, amplificando la caída del tipo de cambio.
De esta forma, el desplome del dólar en Chile se explica por la combinación de un dólar global más débil, menor aversión al riesgo y un cobre fuertemente al alza, en una jornada donde el factor geopolítico dominó completamente el comportamiento del mercado. Por Felipe Sepúlveda Soto, Jefe de Análisis para Admirals Latinoamérica.