MADRID 2 Abr. (EUROPA PRESS) -
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, viajará la semana que viene a Washington en plena ola de críticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a los aliados de la OTAN y después de que llegara a asegurar que está "más que considerando" sacar al país del bloque militar.
Según ha confirmado la portavoz aliada, Allison Hart, a Europa Press, el secretario general acudirá a la capital estadounidense la "próxima semana" en una visita "que se había programado desde hace tiempo".
De esta forma, la OTAN desvincula el viaje de la nueva oleada de críticas de Trump hacia los aliados por lo que considera una falta de implicación en la guerra en Irán.
En un nuevo paso en sus amenazas, Trump afirmó en una entrevista que está "más que considerando" la salida de la OTAN, tras ahondar en las críticas a los aliados por no secundar a Washington en la ofensiva contra la República Islámica, pese a que, según la Casa Blanca, tienen más en juego en el estrecho de Ormuz.
"Diría que está más que siendo considerado. Nunca me dejé influir por la OTAN. Siempre supe que era un tigre de papel", avisó el presidente estadounidense en declaraciones al diario británico 'The Telegraph', al ser preguntado si está considerando la permanencia de Estados Unidos en la Alianza Atlántica.
Washington afea que la OTAN no ha apoyado su campaña militar en Irán y considera que el respaldo "debería ser automático", incidiendo que por el contrario Estados Unidos sí que ha enviado ayuda militar a Ucrania en una señal de apoyo a los aliados europeos.
"Ucrania no era nuestro problema. Fue una prueba, y estuvimos allí por ellos, y siempre habríamos estado allí por ellos. Ellos no estuvieron allí por nosotros", criticó el mandatario estadounidense.
Desde el inicio de la guerra, las principales potencias europeas como Alemania, Francia y Reino Unido han rechazado participar en la guerra en Irán, una tensión que escaló a su punto álgido después de que Trump pidiera su colaboración en una futura misión naval para controlar el estrecho de Ormuz. Posteriormente, España e Italia han vetado el uso de las bases norteamericanas en su territorio para actividades relacionadas con el conflicto, alegando que exceden los términos de los tratados.