MADRID 27 Feb. (EUROPA PRESS) - El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, ha reconocido este viernes el resultado "muy decepcionante" cosechado por su formación, el Partido Laborista, en las elecciones para el escaño en la circunscripción de Gorton y Denton, en el norte de Inglaterra, un feudo histórico laborista que ha caído en manos del Partido Verde, al que el líder británico ha situado en el "extremo" del espectro político.
"Es un resultado muy decepcionante. Los gobiernos en el poder suelen obtener resultados como ese a mitad de mandato, pero entiendo que los votantes estén frustrados. Están impacientes por un cambio", ha valorado en declaraciones recogidas por el diario 'The Guardian'.
El Partido Laborista quedó este jueves en tercer lugar en las elecciones en este distrito, con el 25,4% de los votos, por detrás del Partido Verde, 40,7% y del populista Reforma, 28,7%, tras dejarse el 25% de los votos en un tradicional granero para la formación de Starmer.
En todo caso, el primer ministro ha querido mandar un mensaje de resistencia, al señalar que entró en política para "luchar por el cambio para aquellas personas que lo necesitan", momento en el ha mencionado el funcionamiento del Sistema Nacional Sanitario como referente de esta lucha. "Seguiré luchando por esas personas mientras tenga aliento en mi cuerpo", ha indicado.
Igualmente ha señalado que seguirá enfrentándose a "los extremos políticos de la derecha y la izquierda", insistiendo en que son partidos que "quieren dividir al país".
En este punto, Starmer ha situado al Partido Laborista como "el único partido que puede unir al país y sus comunidades". "Nos alinearemos juntos en esa lucha contra los extremos de la izquierda y la derecha", ha indicado, después de perder el escaño de la región de Mánchester a manos de la candidata 'verde', Hannah Spencer, que se ha convertido en la quinta representante del partido en la Cámara de los Comunes.
La nueva diputada 'verde' ha reivindicado este viernes su profesión de fontanera, señalando que en las últimas semanas ha conseguido además el titulo de yesera. "Incluso en medio del caos, incluso bajo presión, consigo hacer las cosas. No soy diferente a ninguna de las personas que hay aquí, en esta circunscripción", ha señalado, poniendo por delante su condición de trabajadora.
En unas elecciones marcadas por cuestiones raciales, Spencer ha señalado que la circunscripción envía "un mensaje muy claro" en contra del "odio". "Hemos rechazado el odio y hemos abrazado la política de la esperanza, no una esperanza ciega, sino una esperanza basada en un plan ambicioso pero muy factible para transformar nuestro país a mejor", ha subrayado.
Por su parte, el líder del Partido Verde, Zack Polanski, ha tachado de "victoria sísmica" el logro de su formación en una circunscripción que los laboristas no perdían desde 1931. "El dominio electoral del Partido Laborista ha llegado a su fin. Ya no hay zonas prohibidas para el Partido Verde", ha proclamado.
LOS CONSERVADORES PIDEN LA DIMISIÓN A STARMER
Mientras, la líder del Partido Conservador y líder de la oposición, Kemi Badenoch, ha elevado el tono contra Starmer pidiendo su marcha tras la debacle registrada en Gorton y Denton. A su juicio, este resultado muestra que el periodo de Starmer como primer ministro "está acabado" y es un "mero rehén" del Partido Laborista, "que no decide quien puede ser su reemplazo". "Está en la oficina pero no tiene el poder, si tiene integridad debería irse", ha zanjado.
Badenoch ha acusado por su parte al Partido Laborista de "crear el monstruo" de un bloque musulmán y hacer política a base de las diferencias culturales, que "le acabó mordiendo ayer".
"Nuestro país no está roto, pero estas elecciones evidencian que laboristas, Reforma y 'verdes' están tratando por todos los medios de romperlo", ha incidido, en unos comicios en los que los conservadores han logrado un 1,9% de los votos ante el auge de Reforma, el partido liderado por Nigel Farage.