MADRID, 25 (EUROPA PRESS)
La renuncia de Christine Lagarde como presidenta del Banco Central Europeo (BCE) antes de agotar su mandato de ocho años es la hipótesis más probable para los economistas consultados por Bloomberg, que apuntan como candidato favorito para suceder a la francesa en tal escenario al neerlandés Klaas Knot, mientras que el español Pablo Hernández de Cos sería el que más opciones tendría si permanece en el cargo hasta el final de octubre de 2027.
Más de la mitad de los economistas encuestados espera que Lagarde renuncie como presidenta del BCE este año, mientras que menos del 30% prevé que completará su mandato de ocho años, que finaliza el 31 de octubre de 2027.
En el caso de una salida anticipada de la francesa, Knot -exdirector del banco central holandés- sería el mejor situado para asumir el cargo, según aproximadamente el 57% de los economistas. Sin embargo, si Lagarde completa su mandato, el favorito pasaría a ser el actual director del Banco de Pagos Internacionales y exgobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos.
Un hipotético nombramiento del neerlandés Knot como presidente del BCE implicaría a priori provocar la salida del directorio de la entidad de su compatriota Frank Elderson, cuyo mandato no expira hasta diciembre de 2028, lo que añadiría otra vacante a las previstas en 2027 del irlandés Philip Lane, la alemana Isabel Schnabel, además de la propia Christine Lagarde, después de que el croata Boris Vujcic haya sido nombrado como sucesor del español Luis de Guindos, que dejará la vicepresidente del BCE el próximo 31 de mayo.
Las dudas sobre el futuro de Lagarde han arreciado tras la información publicada la semana pasada por 'Financial Times' que apuntaba a la dimisión de Lagarde para facilitar el presidente francés, Emmanuel Macron, pueda intervenir junto al canciller alemán, Friedrich Merz, en la elección de un reemplazo.
En este sentido, la propia Lagarde apuntaba en una entrevista con 'The Wall Street Journal' que su "escenario base" pasa por completar su mandato de ocho años.
La dimensión política del relevo de Lagarde está resultando controvertida y, si bien algunos aplauden el aparente intento de proteger a la institución de una posible victoria de la extrema derecha en las elecciones francesas de la próxima primavera, otras opiniones advierten de la erosión de la credibilidad e independencia de la entidad.
En concreto, el 52% de los economistas encuestados considera que la credibilidad del BCE se vería dañada si Lagarde se marcha antes de el vencimiento de su mandato.
Por otro lado, ante el riesgo de bloqueo del proceso de elección en caso de una victoria de la ultraderecha francesa y para involucrar a Macron en el proceso, los líderes europeos podrían adelantar el nombramiento del sucesor de Lagarde sin que la francesa abandone el cargo, como hizo en su día Austria.
A este respecto, si bien más de dos tercios de los encuestados imaginan un escenario en el que se decida un candidato antes de las elecciones francesas, y Lagarde siga siendo presidenta del BCE, la mitad afirma que tal resultado debilitaría la posición de la francesa durante el resto de su mandato.