MADRID, 23 Feb. (EUROPA PRESS) - Los servicios de Inteligencia de Reino Unido han enmarcado la decisión de Rusia de bloquear el acceso a WhatsApp a "una campaña amplia para endurecer el control estatal en el flujo de comunicaciones e información en Internet", intensificado desde el inicio de la invasión de Ucrania, lanzada hace cerca de cuatro años.
"El Kremlin ha bloqueado formalmente el acceso a WhatsApp, trasladando a periodistas que la decisión fue adoptada debido a que la plataforma fracasó a la hora de cumplir con la ley rusa, particularmente con los requisitos de acceso a los datos y cooperación con las autoridades, reclamando a sus cerca de cien millones de usuarios rusos que pasen a una alternativa nacional", han dicho.
Así, han subrayado que "la prohibición de WhatsApp se produce en medio de un impulso regulatorio más amplio", antes de destacar que "el regulador de medios de Rusia, Roskomnadzor, también ha comenzado a restringir el acceso a Telegram, otra importante plataforma de mensajería ampliamente utilizada en todo el país", según un comunicado publicado por el Ministerio de Defensa británico en sus redes sociales.
"En el centro de la estrategia del Kremlin se encuentra Max, una 'super-aplicación' respaldada por el Estado y desarrollada por el grupo tecnológico ruso VK que integra mensajería con funciones de pago, servicios gubernamentales y otros servicios dentro de una plataforma", han sostenido los servicios de Inteligencia de Reino Unido.
En este sentido, han sostenido que Max fue "lanzada originalmente en 2025 y posteriormente convertida en obligatoria a la hora de ser instalada previamente en todos los smartphones vendidos en Rusia, ha hecho frente a críticas generalizadas por preocupaciones sobre privacidad y vigilancia, así como por su profunda integración en la estructura del Estado".
"A diferencia de servicios como WhatsApp, Max generalmente no proporciona cifrado de extremo a extremo y recopila varios tipos de metadatos de los usuarios, lo que, según advierten los defensores de la privacidad, podría hacer que las comunicaciones sean fácilmente accesibles para las autoridades", han zanjado los servicios de Inteligencia británicos.