El índice de precios de consumo (IPC) de China registró el pasado mes de enero una subida interanual del 0,2%, frenándose así respecto del alza del 0,8% observada al cierre de 2025, según los datos publicados por la Oficina Nacional de Estadística (ONE).
La desaceleración de la subida de los precios en el gigante asiático en el primer mes de 2026 reflejó el abaratamiento del 0,7% del coste de los alimentos, incluyendo bajadas del 13,7% en la carne de cerdo y del 9,2% en el precio de los huevos, mientras que las verduras frescas subieron un 6,9%.
Sobre la evolución del IPC en enero, Dong Lijuan, estadístico jefe de la División Urbana de la Oficina Nacional de Estadística, atribuyó la ralentización de la inflación principalmente al impacto de la celebración de la festividad del Año Nuevo Lunar del año pasado en el mes de enero, lo que provocó importantes aumentos de precios en alimentos y algunos servicios, además de la evolución observada en los precios internacionales del petróleo, que provocaron una disminución más amplia de los precios de la energía.
De su lado, la variable subyacente de inflación, que excluye de su cálculo los alimentos y la energía por su mayor volatilidad, arrancó el año con una subida interanual del 0,8%, cuatro décimas menos que el dato de diciembre de 2025.
En el caso del índice de precios de producción industrial (PPI) de China, la referencia frenó su bajada interanual al 1,4% en enero, tras caer un 2,1% en diciembre de 2025, lo que supone la menor caída desde julio de 2024.
"El IPC de enero se desaceleró debido a los efectos de base del Año Nuevo Lunar, y debería revertirse en febrero", apunta Lynn Song, economista jefe para China de ING Research.