El dólar cerró la jornada en Chile en torno a $853,92, registrando una baja de $2,11 (-0,25%), profundizando el retroceso observado en la apertura y reflejando un marcado debilitamiento del dólar a nivel internacional.
Durante la tarde, el cobre repuntó 0,73% hasta US$5,92 por libra tras la apertura de Wall Street, aportando soporte adicional al peso chileno. El avance del metal se dio en un contexto de estabilización tras semanas de alta volatilidad, con el mercado aún equilibrando restricciones de oferta estructurales frente a una demanda más cautelosa desde China.
El principal catalizador del movimiento cambiario vino desde el exterior. El Dollar Index se desplomó 0,8% hasta 96,58 puntos, borrando gran parte del rebote de la semana previa, ante un fortalecimiento generalizado de las monedas G10 y crecientes señales de que los mercados podrían reducir su exposición a activos denominados en dólares. Reguladores chinos recomendaron a instituciones financieras limitar su exposición a bonos del Tesoro estadounidense, en respuesta a riesgos de concentración y a la incertidumbre sobre la política económica de Washington.
Este mensaje se sumó a señales similares desde otras economías relevantes, incluidas instituciones europeas, que han reducido posiciones en Treasuries tras un endurecimiento del tono político desde la Casa Blanca. En Asia, el yen japonés se fortaleció luego de la amplia victoria de la primera ministra Sanae Takaichi, aumentando las expectativas de intervención cambiaria en un contexto de política fiscal expansiva. En Europa, el euro se mantuvo firme luego de que la presidenta del BCE, Christine Lagarde, señalara que la autoridad monetaria no está especialmente preocupada por la fortaleza de la moneda.
En este contexto, la combinación de un dólar global fuertemente debilitado y un cobre al alza explicó la caída del tipo de cambio en Chile al cierre de la jornada.
Por Felipe Sepúlveda Soto, Analista jefe de Admirals Latinoamérica.