La Asociación de Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas, ASIMET, advirtió que las distorsiones existentes en el mercado eléctrico están elevando artificialmente los costos de la energía que enfrenta la industria, afectando su competitividad, su capacidad de inversión y el desarrollo productivo del país.
Las empresas socias de ASIMET participaron del estudio “Análisis del Precio Estabilizado de los Pequeños Medios de Generación”, elaborado por Acenor junto al Consejo Minero, el que señala que el sistema eléctrico chileno ha experimentado en las últimas dos décadas una transformación acelerada, impulsada por la incorporación de energías renovables y el fuerte crecimiento de los Pequeños Medios de Generación (PMG) y de los Pequeños Medios de Generación Distribuida (PMGD).
El documento advierte que el régimen de precios estabilizados, creado originalmente como un mecanismo de fomento para impulsar la entrada de los PMG al sistema, ha generado distorsiones en el sistema eléctrico, elevando compensaciones que hoy se traducen en mayores costos para los clientes industriales y operan, en la práctica, como un subsidio cruzado que distorsiona las señales de inversión y encarece artificialmente el suministro.
“El estudio es coincidente con lo que vemos en la realidad de nuestros asociados. El problema es que un mecanismo creado para fomentar la inversión terminó generando distorsiones relevantes, con costos que hoy están siendo asumidos por quienes consumen energía para producir”, señaló el presidente de ASIMET, Fernando García.
Esta preocupación se vio reflejada en una encuesta aplicada en diciembre a empresas socias del gremio, que recogió la visión del sector respecto del impacto de los costos de la energía en su operación. El sondeo confirmó que este ítem representa un componente relevante de los costos operacionales, influyendo directamente en la producción, los márgenes y las decisiones de inversión.
En ese contexto, un 90% de las empresas manifestó un nivel moderado o alto de alerta por los costos del suministro energético, mientras que un 81% apuntó a la incertidumbre regulatoria del sector como un factor crítico.
En los comentarios recogidos en la muestra, las empresas indicaron que los costos de la energía eléctrica han aumentado significativamente en los últimos dos años, profundizando las dificultades para competir tanto en el mercado interno como frente a productores internacionales.
“Las empresas nos están diciendo que el costo de la electricidad dejó de ser una variable secundaria y pasó a ser un factor crítico para decidir si se invierte, se produce o se crece en Chile”, afirmó el presidente del gremio.
De acuerdo con los resultados del sondeo, una reducción del 10% en el precio de la electricidad tendría un impacto directo en la actividad, permitiendo mejorar la competitividad y fortalecer la producción. En esa línea, un 52% de las empresas indicó que con costos energéticos más bajos aumentaría su inversión en el país, mientras que precios más competitivos frente a los países con los que Chile compite permitirían reforzar la producción local y mejorar la posición de la industria nacional frente a las importaciones, con efectos positivos en el empleo.
En materia de transición energética, las empresas socias valoraron el avance hacia una matriz más limpia, pero advierten que las restricciones en transmisión encarecen el acceso a energías renovables. En ese contexto, algunas compañías han optado por la autogeneración, registrándose casos en que la energía solar permite cubrir hasta un 45% del consumo eléctrico en invierno y un 75% en verano, aunque persisten limitaciones regulatorias para inyectar excedentes al sistema, especialmente para clientes libres.
“La transición energética es necesaria, pero debe hacerse con reglas claras y eficientes. No puede traducirse en mayores costos para la industria ni en una pérdida de competitividad frente a productos importados, sobre todo cuando esas importaciones no están pagando los costos asociados a una matriz verde”, sostuvo el presidente de ASIMET.
Finalmente, el gremio hizo un llamado a las autoridades actuales y futuras a revisar el funcionamiento del régimen de precio estabilizado, considerando los antecedentes técnicos entregados por el estudio de Acenor y el Consejo Minero, con el objetivo de corregir las distorsiones existentes y avanzar hacia un mercado eléctrico que contribuya efectivamente al desarrollo productivo de Chile.