​Alimentos explican la recuperación del consumo y confirman un patrón de gasto defensivo

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Supermercados

El consumo comienza a mostrar señales de recuperación durante la segunda mitad de 2025, pero lo hace de manera acotada y defensiva. De acuerdo con el Índice AGIP de la Asociación Gremial de Industrias Proveedoras de Chile, el repunte observado se explica casi exclusivamente por el dinamismo de los bienes esenciales, en particular la categoría de alimentos, mientras que los rubros discrecionales continúan rezagados y con alta volatilidad.


“Sin la categoría alimentos, la recuperación del consumo sería prácticamente marginal. El consumidor sigue priorizando lo esencial y postergando decisiones discrecionales”, advierte el estudio.


De esta manera el segundo semestre de 2025 pone fin al ajuste del consumo, pero descarta un ciclo expansivo. El consumo proveedor logra salir de la contracción real y entra en una fase de normalización frágil y selectiva, sin transformarse aún en motor del crecimiento económico.


El análisis muestra que el segundo semestre de 2025 marca el cierre del período más severo de ajuste del consumo. Si bien se deja atrás la contracción real, el escenario sigue lejos de una expansión robusta, con una recuperación parcial y heterogénea entre categorías.


“Lo relevante del segundo semestre de 2025 no es un rebote, sino el cierre del ciclo más duro del ajuste. El consumo deja de caer, pero aún no tiene la fuerza para impulsar la economía”, señala el análisis del Índice AGIP.


Finalmente, desde el gremio aseguran que el consumo se recupera, pero avanza a la mitad del ritmo del crecimiento económico. Mientras el IMACEC se estabiliza cerca del 2% real, el Índice AGIP muestra alzas acotadas entre 0,5% y 1%, reflejando un consumo cauteloso, con rezago estructural y bajo margen de error para las empresas.


En un contexto de estabilización macroeconómica, el consumo acompaña el crecimiento, pero con un desfase significativo. Las cifras revelan que la recuperación del gasto de los hogares avanza a un ritmo considerablemente menor que la actividad económica agregada, evidenciando un comportamiento prudente por parte de los consumidores.


“El consumo ajusta rápido cuando la economía cae, pero demora mucho más en reaccionar cuando el ciclo mejora. En 2025 acompaña al crecimiento, pero no lo lidera”, concluye el informe.


europapress