La Federación Bancaria Europea (EBF, por sus siglas en inglés), que reúne a 33 asociaciones bancarias nacionales de Europa que, en conjunto, representan a unos 3.500 bancos, ha instado a las autoridades europeas a una profunda revisión y simplificación de sus reglas para liberar completamente el potencial de la región.
En una carta remitida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, por Slawomir Krupa, presidente de EBF y consejero delegado de Societe Generale, el 'lobby' bancario invita a la UE "actuar decisivamente" para agilizar las reglas y hacerlas más eficaces, eficientes y accesibles.
La situación actual "no es satisfactoria ni sostenible", señala el banquero, para el que el panorama regulatorio y supervisor se ha hecho cada vez más complejo y fragmentado, lo que amenaza la competitividad europea si no se acometen reformas para restaurar su soberanía económica y desbloquear su potencial.
En el caso de la banca, el presidente de EBF considera que "esta llamada por la simplificación es particularmente urgente", ya que el sector desempeña un papel central en la financiación de las prioridades estratégicas de Europa.
En este sentido, recuerda que, tras las medidas introducidas a raíz de la crisis de 2008 y los esfuerzos realizados, los bancos europeos son resilientes y están bien capitalizados, lo que permitiría, si la regulación y supervisión los empodera, actuar a los bancos como catalizador de las necesidades de crecimiento, autonomía estratégica y prosperidad a largo plazo de Europa.
A finales de 2025, el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) respaldó las recomendaciones del Grupo de Trabajo de Alto Nivel sobre Simplificación, liderado por el español Luis de Guindos, que plantean cambios en el diseño de los requerimientos de capital de las entidades de crédito, así como aumentar la proporcionalidad de las normas, ampliando a más entidades el régimen que se aplica a las firmas de menor tamaño.
De este modo, el documento del supervisor europeo, remitido a la Comisión Europea, recoge un total de 17 recomendaciones para simplificar el marco regulatorio, el marco de supervisión y el marco de información.
"La idea es simplificar el marco regulador de los bancos europeos en tres ámbitos: los requisitos de capital, la información y la supervisión", resumía Guindos en su comparecencia de hace dos semanas ante la comisión de Asuntos Económicos del Parlamento Europeo, donde recalcó que simplificar no equivale a desregular, por lo que, cualquier reforma del marco prudencial, debe preservar la resiliencia del sector y la capacidad de actuación de las autoridades.